jueves 22.08.2019

La Alianza alerta del «desencanto» en el sector y reivindica el AMI

La Alianza UPA-Coag advirtió ayer del «desencanto» que atraviesa el sector remolachero en Castilla y León, en especial después de la propuesta lanzada por Azucarera de reducir en seis euros el precio de la tonelada de remolacha a partir de la próxima campaña. La organización estimó que el cultivo pasa por el mantenimiento de un Acuerdo Marco Interprofesional (AMI) para evitar la salida de profesionales del sector, en especial en un cultivo al que es difícil que se vuelva una vez abandonado.

Según explicó el secretario general de Coag en la Alianza, Aurelio Pérez, desde la organización se pretende tomar una postura «aséptica» en relación a las intenciones de los profesionales para que sigan o no apostando por el cultivo de la remolacha. «Primero tiene que haber buena información y trasladarlo para que los cultivadores tomen la decisión que quieran», aclaró Pérez.

Por su parte, el secretario general de UPA en la Alianza, Aurelio González, expresó su sorpresa por el hecho de que un remolachero «de siempre» se plantease la posibilidad de dedicarse a otro cultivo. «Creo que Azucarera se ha confundido» porque los profesionales «son muy profesionales, y si algo no es rentable, se buscan otras alternativas», incidió. «A los cultivadores les estamos explicando los números y a partir de ahí son ellos los que tienen que decidir», declaró.

Desde la organización estimaron que Azucarera «ha jugado con los sentimientos de aquellos que han mantenido un cultivo que ha sido tan importante y beneficioso para el desarrollo de la Comunidad» y se preguntaron cuáles son los planes de la compañía, porque desde la llegada del nuevo equipo directivo han estado «haciendo pruebas», aunque esos ensayos «no le han salido nunca bien en cuanto a rendimientos». Según González, sus producciones propias se han quedado en rendimientos de unas 80 toneladas «en el mejor de los casos» y considera que lo más lógico sería seguir contando con los remolacheros, que llevan el cultivo «de una forma profesional» alcanzando medias de 110 o 120 toneladas por hectárea.

La Alianza alerta del «desencanto» en el sector y reivindica el AMI