martes 17/5/22
WhatsApp Image 2021-04-26 at 9.23.21 AM
Victorino Alonso, hoy, a su llegada a la Audiencia Provincial. RAMIRO

El empresario minero Victorino Alonso vuelve hoy a la Audiencia Provincial de León para responder de nuevo por un delito medioambiental cometido por una de sus empresas, en esta ocasión en el paraje conocido como Nueva Julia - La Mora, entre el término municipal de Cabrillanes.

El que por aquel entonces era el jefe de la explotación, Manuel Santamaría Rodríguez, también se sentará en el banquillo de los acusados.

Para los dos, el Ministerio Fiscal pide penas de ocho años de prisión con inhabilitación especial, 30 meses de multa con una cuota diaria de 25 euros y una inhabilitación especial para el ejercicio de labores en la administración, dirección o gerencia de cualquier empresa minera por un tiempo de seis años y nueve meses.

Además, los dos acusados deberán responder de forma conjunta y solidaria al coste de las labores de restauración de la mina, ejecutadas por la Junta de Castilla y León, y que ascienden a los 25 millones de euros.

Responsabilidad
Los dos acusados deberán responder al coste de las labores de restauración por valor de 25 M€

De acuerdo al escrito de calificaciones provisionales del Ministerio Fiscal, MSP y Coto Minero del Cantábrico llevaron a cabo de forma continuada e ininterrumpida la explotación minera de carbón a cielo abierto mediante la construcción de una cantera en los parajes conocidos como La Mora y Julia en el término municipal de Cabrillanes entre los años 2007 y 2010.

Dicha explotación minera cuenta con una declaración de impacto ambiental aprobada en fecha de 25 de agosto de 2003 para el desarrollo de su actividad, que permite a la empresa explotar 278 hectáreas de terreno de forma directa para la extracción de carbón mientras que otras 127 hectáreas estarían dedicadas a labores de restauración sobre antiguas explotaciones de carbón ya abandonadas. Por estos hechos ostentan la condición de investigados Victorino Alonso, como presidente, gerente y accionista mayoritario de la empresa así como el jefe de la explotación minera hasta el año 2010.

La actividad de MSP y CMC en la zona de Nueva Julia se desarrollaba de manera «plenamente consciente y deliberada», sin tener en cuenta las disposiciones de la declaración de impacto ambiental en vigor para desarrollar la actividad, contando con todos los elementos necesarios para el funcionamiento de una cantera de grandes dimensiones como son pistas de acceso, balsas de decantación y escombreras, llegando no solo al extremo de que toda la explotación minera se ha dedicado íntegramente a la estación directa de carbón a cielo abierto, sin distinguir en modo alguno zona de explotación de la zona de restauración sino que además la cantera se ha internado 19 hectáreas en el monte de utilidad pública número 280 del término municipal de Villablino, sin contar con autorización legal ni licencia de ningún tipo para internarse en esa zona.

Estado en el que quedó el paraje ubicado en Cabrillanes después de la explotación a cielo abierto. MARCIANO PÉREZ

Una vez abandonada la explotación en el año 2011 y liquidada concursalmente Coto Minero mediante auto de disolución enero de 2013, no se llevó a cabo actividad alguna en la restauración ambiental en todo el conjunto de la mina a cielo abierto, ni en zonas de uso autorizado para la extracción y en zonas de restauración y en zonas fuera de uso de la explotación, haciendo los acusados caso omiso a las disposiciones legales y normativas medioambientales existentes en la materia, siempre según el fiscal. Respecto de las 19 hectáreas explotadas en el término municipal de Villablino, el fiscal destaca la ausencia de licencia municipal de apertura, licencia urbanística municipal y ausencia de declaración de impacto ambiental, así como la ausencia de autorización para el uso excepcional de suelo rústico y la del organismo de Cuenca para actuar sobre el dominio hidráulico.

Nueva Julia - La Mora penetra 19,69 hectáreas en el Espacio Natural Alto Sil, y se encuentra a su vez se encuentra enclavada en la Red Natura 2000 y se trata de una zona con presencia de especies en peligro de extinción, tal como el oso pardo, que se encuentra especialmente protegido y el urogallo cantábrico, así como en una zona declarada reserva de la biosfera. Al mismo tiempo, el conjunto de explotación influye y repercute negativamente de forma directa en el espacio cepa del valle de San Emiliano, con 700 metros de distancia entre el límite norte de la explotación minera y la zona sur de la zona natural valle de San Emiliano, reconocido como tal en virtud de su declaración, zona LIC.

Alonso vuelve al banquillo, esta vez por Nueva Julia