sábado 24/10/20
Medio Ambiente

Ampliada a toda la Comunidad la zona de protección para la avifauna

Esta medida obliga a tomar medidas de protección en todos los tendidos y líneas eléctricas
La Junta ha decidido esta medida para evitar que el incremento de la demanda eléctrica afecte a las aves.DL

La Junta de Castilla y León acaba de publicar una orden por la cual se declara a toda la comunidad zona de protección para la avifauna, lo que obligará a aplicar las medidas para su salvaguarda contra la colisión y la electrocución en las líneas eléctricas aéreas de alta tensión en todo su territorio.

Esta medida deja sin efecto la Orden MAM/1628/2010, de 16 de noviembre, por la que se delimitaban las zonas de protección para avifauna, que comprenderá un total 5.041.728,51 hectáreas, lo que representa el 53,5% del territorio de la Comunidad de Castilla y León.

Según se especifica en esta nueva orden, que ya ha superado el proceso de información pública y que cuenta con el visto bueno de la Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y la Biodiversidad, la mayor demanda de energía eléctrica asociada a la mejora de las condiciones sociales y el desarrollo industrial y rural ha supuesto el crecimiento de la red de líneas eléctricas aéreas de alta tensión tanto de transporte como de distribución. Como consecuencia de ello, se ha elevado su impacto sobre el medio ambiente. En Castilla y León confluyen además una serie de factores que hacen que estas infraestructuras adquieran especial envergadura, entre ellos el carácter de región netamente exportadora de energía eléctrica, el mantenimiento de una población muy dispersa que requiere una red de distribución muy extensa, y la compleja orografía que dificulta el trazado de las líneas en muchas zonas de montaña. Además, otro de los factores más importantes y que provoca una mayor mortalidad es el incremento exponencial del número de tendidos eléctricos derivados del aumento de la superficie de regadío en ciertas comarcas agrarias.

Consciente de que este tipo de infraestructuras de transporte y distribución provoca numerosos accidentes en las aves, la Junta de Castilla y León no quiere consentir el hecho de que dicho impacto constituya para muchas especies amenazadas una de las principales causas de mortalidad no natural. La electrocución tiene un impacto notable, tanto por las especies de aves a las que afecta como por la cantidad de ejemplares, perjudicando especialmente a las aves de tamaño medio y grande que utilizan los apoyos como posaderos. Además, estas especies pueden chocar contra los cables en sus vuelos y ser víctimas de colisión contra los tendidos eléctricos.

Varias especies amenazadas, como el sisón (Tetrax tetrax), el águila perdicera (Aquila fasciata), el milano real (Milvus milvus), el aguilucho cenizo (Circus pygargus) el alimoche (Neophron percnopterus), el buitre negro (Aegypius monachus), el águila imperial ibérica (Aquila adalberti), la cigüeña negra (Ciconia nigra) y el urogallo (Tetrao urogallus cantabricus), son especialmente sensibles a la electrocución o colisión con tendidos eléctricos, figurando ésta causa de mortalidad no natural como una de las principales para dichas especies en Castilla y León.

Ampliada a toda la Comunidad la zona de protección para la avifauna