martes. 29.11.2022

«El ministerio quiere contentar a todos y eso es imposible». Con estas palabras, Ignacio Martínez, responsable de Ascel, la organización ecologista que promovió desde el principio la inclusión del lobo en el Lespre, mostraba ayer su disconformidad con el proyecto de orden publicado ayer por el ministerio. «Es un escándalo con el que se rompe toda la protección de las especies en España», explica Martínez que pone el foco en la dos disposiciones finales.

En la primera de ellas se establece que se podrán seguir aplicando las medidas que hayan adoptado los órganos competentes de las Comunidades Autónomas, de acuerdo con el artículo 61.1.b) y c) de la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, siempre que sean compatibles con las acciones previstas en el citado artículo 61 y en la Estrategia de conservación y gestión del lobo (Canis lupus) en España. Esto significa, según Martínez, que «continuarán los controles poblacionales con la excusa de prevenir perjuicios importantes a los cultivos y el ganado, algo que es totalmente incompatible con la inclusión el listado que no contempla ningún tipo de caza o muerte para las especies incluidas en ella».

Del mismo modo, establece que estas medidas de control poblacional podrán aplicarse hasta que se apruebe la Estrategia Nacional por parte de la Conferencia Sectorial en la que participan las comunidades autónomas. «Esto supone que la decisión final está en manos de las comunidades autónomas, cuando la protección de las especies debe ser competencia exclusiva del Gobierno, sobre todo, como en este caso, si tiene un dictamen favorable del comité de expertos», concluye.

Ascel califica de «escándalo» esta orden que «permite seguir matando»
Comentarios