martes 2/3/21
Santa Colomba de Somoza

El Ayuntamiento idea un nuevo proyecto para la adecuación de la Cruz de Ferro

Se lo ha presentado esta semana a la Comisión de Patrimonio
Cruz de Ferro, en el alto de Foncebadón. RAMIRO

Uno de los puntos más emblemáticos del Camino de Santiago Francés que transcurre entre Astorga y Molinaseca atravesando la Maragatería es la Cruz de Ferro. El punto más alto del Camino con una cota de 1.500 metros de altitud entre Foncebadón y Manjarín, en el municipio de Santa Colomba de Somoza, se ha consolidado como un lugar cargado de misticismo, donde los peregrinos depositan una piedra del Camino en la base de dicha cruz. Un lugar que el Ayuntamiento de Santa Colomba de Somoza quiere conservar de la mejor forma posible y, para ello, ya presentó en febrero de 2020 un proyecto para su adecuación, pero que no salió adelante porque contó con el visto bueno a medias La Comisión Territorial de Patrimonio y Cultura de la Junta de Castilla y León porque no permitió el acondicionamiento de la base.

Ahora, prácticamente casi un año después, el Consistorio maragato ha vuelto a presentar esta misma semana a Patrimonio otro proyecto diferente al anterior —que sigue contando con la donación de un peregrino anónimo que encontró en la Cruz de Ferro su espiritualidad— contemplando algunas de las excepciones fijadas por la Comisión cuando no dio entero el visto favorable a su proyecto. Una nueva adecuación, «más sencilla», a juicio del regidor de Santa Colomba de Somoza, José Miguel Nieto, que confía que pueda contar con el visto bueno de Patrimonio.

Por eso, la memoria del proyecto contempla ahora no afectar «en absoluto» a la visión actual de los espacios de la Cruz de Ferro y de la ermita aledaña y de sus entornos cercanos, sin introducir elementos volumétricos que los modifiquen, siendo únicamente de tratamiento los accesos con una idea de simbolismo, «para que se cree un espacio de espiritualidad independientemente de la religión de cada uno de los peregrinos», destaca el alcalde.

Intervención
La actuación no afecta a la visión actual de la Cruz ni a la ermita aledaña y su entorno más cercano

Entre las actuaciones a llevar a cabo para adecuar el entorno de la Cruz de Ferro, se prevé en primer lugar un pequeño desplazamiento de la carretera LE-142 con el objeto de que se libere el espacio de la cruz. Posteriormente, se creará un acceso peatonal a la cruz, en los últimos 84 metros, con plataformas escalonadas y una rampa de accesibilidad, realizada con tierra y traviesas, sin afectar al entorno, como acercamiento arquitectónico-escala espiritual, maclado orgánicamente con la vegetación del Camino que signifique la idea de ascensión al cielo —común en las religiones occidentales y orientales— teniendo como centro de perspectiva a la Cruz de Ferro.

Acceso peatonal
El plan prevé acometer un paseo peatonal a la estructura, en los últimos 84 metros, con rampa

Por otro lado, contempla la creación de una plataforma-altar, en continuo proceso de extensión —con las piedras que van dejando los peregrinos—, que encarne aún más el simbolismo del humilladero, delimitando claramente la zona de la que brotará el montículo del crucero, mejorando así la accesibilidad, la contemplación; impidiendo mediante un desnivel el acceso de vehículos. Por otra parte, al otro lado de la carretera donde está la cruz, se construirá un área de descanso con aparcamientos, además de zonas de servicios para los peregrinos y para autocaravanas y bicicletas. Igualmente, se creará una zona de meditación o descanso en torno a la ermita, nuevos elementos constructivos.

En esta ocasión, el proyecto fija a mayores la creación de miradores en la cumbre del Monte Irago, con sistemas pedagógicos para conocer toda la historia de la zona y que permitirán contemplar toda la Maragatería, así como las montañas del Sanguiñal, el Teleno, el cerro Becerril y las cumbres de Los Aquilanos.

El Ayuntamiento idea un nuevo proyecto para la adecuación de la Cruz de Ferro
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