miércoles. 08.02.2023
Las regiones españolas están mejorando perceptiblemente sus niveles de riqueza con respecto a la media comunitaria, pero las previsiones que la Comisión Europea se propone aprobar la semana que viene, sobre el horizonte de la cohesión en una UE de 25 miembros, apenas modifican las que fueron hechas públicas hace un año por estas mismas fechas. En junio del 2001, después de una dura batalla diplomática, España aceptó un compromiso diluido del Consejo de Ministros, que le ofrecía garantías parciales para sus ingresos por cohesión en una UE ampliada a nuevos socios con rentas muy bajas. En aquel acuerdo, a Comisión Europea se comprometió a realizar informes periódicos sobre la evolución de la convergencia real de las regiones españolas con la media europea de riqueza. A finales de enero del 2002, la Comisión presentó el primero de esos informes y la semana que viene aprobará el segundo. El comisario Barnier, responsable de Política Territorial, adelantó ayer en Bruselas las líneas centrales de ese segundo informe. Según el comisario, en un marco reglamentario sin cambios con respecto al vigente, las regiones españolas que continuarían beneficiándose de las ayudas para las zonas en retraso en una UE ampliada a 25 miembros, por contar con una renta per cápita inferior al 75% de la media comunitaria, serían Extremadura, Andalucía, Galicia y Castilla-La Mancha. El denominado efecto estadístico (la elevación puramente nominal de la renta per cápita de las regiones actuales de la UE, como consecuencia de la entrada de países muy pobres), situaría a Castilla y León, Murcia, Asturias y (novedad) Ceuta y Melilla, por encima del 75% de la renta media, lo que las convertiría en no elegibles para el Objetivo 1 de los Fondos Estructurales.

Bruselas confirma que Castilla y León queda fuera del Objetivo 1
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