jueves. 02.02.2023
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El campo regional acumula dos años seguidos sumando activos aunque en el último lustro sufre una pérdida de casi 6.000 afiliados dentro de la actividad agraria en la Seguridad Social. Un informe de la Consejería de Agricultura de la Junta, recogido por Ical, refleja que el último mes de 2015, en Castilla y León había 60.698 de media afiliados a la actividad agraria, lo que supone un aumento del 0,5 por ciento respecto a 2014, en cifras absolutas, 299 más; mientras que en 2014, crecieron en 683, desde los 59.716 de 2013. El informe que publica la Junta indica que con estos datos se rompe la tendencia a la baja de los últimos años de los trabajadores del campo.

Sin embargo, si se compara el cierre del ejercicio pasado con los afiliados medios registrados en diciembre de 2010, cinco años atrás, cuando se contabilizaban 66.633, se observa una merma en 2015 en 5.935 efectivos, que representan una bajada porcentual del 8,9 por ciento.

El número medio mensual de afiliados a la actividad agraria en diciembre aumentó más en España que en la Comunidad, un 1,72 por ciento, hasta 1.127.622, frente a los 1.108.580 de 2014; y 1.104.534 de 2013. La caída en el conjunto nacional en el último lustro es del 55.146 cotizantes, es decir, un 4,6 por ciento menos.

Mientras en España el régimen con mayor porcentaje de afiliados en la rama agraria es el Sistema Especial Agrario, con el 71 por ciento del total, en Castilla y León sólo están en este sistema el 19 por ciento. En cambio, en Castilla y León, el 53 por ciento de sus afiliados lo están bajo el Sistema Especial de Trabajadores Agrarios, y a nivel nacional sólo el 17 por ciento. Es decir, en Castilla y León «predominan los afiliados al Sistema Especial de Trabajadores Agrarios, respecto a lo más habitual a nivel nacional, que es el Sistema Especial Agrario».

El presidente de Asaja en Castilla y León, Donaciano Dujo, reconoció que se ha producido «una tendencia a un cambio» y destacó que si antes de la crisis las incorporaciones no llegaban a 500, los últimos ejercicio han rondado el millar. Dujo destacó que la recesión ha animado a personas «con familias vinculadas al sector», que ya contaban con explotaciones, a incorporarse para buscar una salida profesional.

Dujo, quien quiso dejar claro que no todos esos cotizantes al régimen agrario son agricultores, ya que este se incluye a todos aquellos dedicados a actividades agrícolas, forestales y pecuarias; destacó que es «muy positivo» que crezcan las incorporaciones. Sin embargo, advirtió de que para dedicarse a esta profesión se debe tener «convicción», porque requiere de mucha inversión y trabajo y «los desencantos habituales sino estás convencido te llevan a dejarlo». Lo que si afirmó es que los que se incorporan pertenecen a familias agrarias porque «sino es más difícil que que te toque la lotería».

El coordinador regional de la unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Jesús Manuel González Palacín, destacó que la agricultura se está convirtiendo en sector refugio para aquellos con familias en esta actividad que habían decidido seguir otro camino, pero la crisis les ha obligado a replanteárselo. Aseveró que otros no vinculados también se han decantado por el sector, sobre todo en horticultura, que requiere inversiones mínimas. González Palación destacó el aumento de incorporaciones y pidió a la Junta que esté vigilante para que éstas «no sean ficticias» para aprovecharse de los apoyos públicos.

El secretario general de UPA y dirigente de La Alianza, Aurelio González, afirmó que el número global de profesionales en el sector es «más o menos» el mismo que en los últimos años, aunque si reconoció que se ha producido un crecimiento en las incorporaciones y en los cursos que desarrollan para estas personas las opas.

Autonomías

Los afiliados contabilizados en la Comunidad, a finales de 2015 suponían el 5,32 por ciento del total nacional, aunque el campo regional ha ido perdiendo peso ya que en 2010 suponían el 5,85 por ciento, y un año antes, en 2009, el 6,01 por ciento. Castilla y León ocupa el sexto lugar entre las autonomías en este sentido, por detrás de comunidades como Andalucía (49,21 por ciento), Valencia (7,92 por ciento), Extremadura (6,96 por ciento), Murcia (6,82 por ciento) y Castilla-La Mancha (5,41 por ciento).

En otras comunidades relevantes desde el punto de vista agrario, el número de afiliados a la Seguridad Social por esta actividad en las que se observa una tendencia positiva en 2015 respecto al año anterior son Castilla-La Mancha (4,54 por ciento), La Rioja (4,01 por ciento), Andalucía (3,04 por ciento) y Murcia (2,1 por ciento).

El campo regional ha perdido cerca de seis mil cotizantes en el último lustro