sábado. 03.12.2022
Astorga

Cáritas aumenta en un 30% la ayuda a las familias durante estas navidades

La pobreza, motivada por el paro, afecta en su mayoría a varones de mediana edad.
Un hombre pide limosna en la puerta de la Catedral de Astorga.
Un hombre pide limosna en la puerta de la Catedral de Astorga.

La crisis ha cambiado el perfil de la pobreza pero también el de la solidaridad. Una variación que conocen perfectamente en Cáritas Diocesana de Astorga, donde han procurado que estas fiestas nadie sufra por la escasez de recursos. Así los precisaron desde la entidad y reconocieron que la distribución de alimentos para esta Navidad ha crecido en un 30%. «Este año repartimos 249 bolsas de alimentos entre 85 familias. Hace años no se superaban los 50 beneficiarios». Además, los voluntarios de Cáritas también se aseguraron de que Gaspar, Melchor y Baltasar llegasen a todos, «hemos repartido regalos entre un centenar de niños aproximadamente que se distribuirán en función de las edades y los sexos, a los que hay que sumar también los que se entregarán en las sedes de Cáritas Interparroquial en varias ciudades de la provincia».

Otro perfil

Las características de las personas que recurren a Cáritas Diocesana de Astorga o que pernoctan en la Casita de San José, el albergue gestionado por esta asociación, también se ha modificado desde que comenzó la crisis. Los varones siguen siendo los más afectados, aunque la edad media de los que solicitan ayuda se ha reducido. «Ahora la edad oscila entre los 40 y los 50 años, antes eran personas más mayores que en muchas ocasiones superaban los 60 años», explicaron. Además cada vez son más los españoles que recurren a estos servicios, frente a la tónica de hace años en los que los demandantes solían ser extranjeros.

«Las personas que ahora acuden a nosotros están englobados en su mayoría entre la clase media y la baja, y el factor determinante que les ha arrojado a esta situación es el paro», apuntaron, «la media de pernoctaciones en la Casita de San José, — que es un hotel de cinco estrellas, bromearon—, es de seis por noche, aunque hay días que tenemos hasta doce personas». Además, son muchos los que van de paso en dirección Madrid o Galicia y que también acuden a Cáritas.

«Los que tenemos trabajo no somos conscientes muchas veces de las situaciones de otras personas, de la sensación de saber que no tienen dinero», argumentaron desde la entidad, quienes reconocieron que el número de voluntarios también ha crecido. «Somos cerca de 210 en toda la Diócesis, en su mayoría personas jubiladas o prejubiladas, pero durante los fines de semana también son varios los jóvenes que colaboran altruistamente».

Entre los servicios que se prestan, Cáritas no sólo colabora con alimentos o un techo. «En ocasiones nos hacemos cargo del pago de facturas de luz, gas o agua, medicinas y libros». Además, la entidad también atiende a minusválidos y mujeres maltratadas, gracias a las subvenciones y a la colaboración desinteresada de los buenos samaritanos.

Cáritas aumenta en un 30% la ayuda a las familias durante estas navidades
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