martes 07.04.2020
ENTRE GERAS Y PARADILLA

Celorio se abre paso en el corazón de la gente

La nueva senda reunió ayer a más de doscientas personas, que no quisieron perderse la experiencia de conjugar naturaleza, literatura y escultura, y de disfrutar de una fiesta que culminó a ritmo de folk.
José M. Menéndez y Amancio González, junto a la escultura. SECUNDINO
José M. Menéndez y Amancio González, junto a la escultura. SECUNDINO

maría carnero | león

Pocas rutas, de las muchas que hay el mapa provincial, reúne tantas sensaciones como las que ayer afloraron en Paradilla de Gordón. Más de doscientas personas abrieron camino al andar en la inauguración oficial de la Senda del Celorio, primera ruta que une naturaleza, literatura y escultura en un mismo trayecto. El presidente de la Diputación de León, Juan Martínez Majo, acompañado por el vicepresidente, Francisco Castañón, no quiso perderse la experiencia de descubrir a través de esta ruta uno de los parajes más bellos de la provincia, que además forma parta de la Reserva de la Biosfera Alto Bernesga.

La subdelegada del Gobierno, Teresa Mata, también acudió a la convocatoria lanzada por la Junta Vecinal de Paradilla, y palo en mano recorrió todo el trayecto, —tres kilómetros de ida y otros tantos de vuelta—, y disfruto de la fiesta que después del recorrido se celebró en el pueblo. Con embutidos de la zona, vino y refrescos, la Junta Vecinal agasajó a los visitantes de ayer, que después disfrutaron de la música en directo del grupo de folk Tarna. «Nunca, en mis 50 años de vida, había visto tanta gente en Paradilla», comentó el alcalde pedáneo de Paradilla, José Manuel González, artífice, junto a su hermano Orlando, fallecido en la mina, de esta iniciativa.

La senda parte de las inmediaciones de la ermita de Geras, y a través de sus distintas etapas va desgranando con paneles la historia de Celorio el de Geras, un precioso relato del escritor José María Menéndez López, que evoca los valores de la amistad, la tolerancia y el respeto. Para culminar la senda, una impresionante mano tallada en mármol sale del suelo con el ademán de tocar las estrellas del cielo de Paradilla, el mismo que ansiaba Celorio, el protagonista de esta historia. «Luego de muerto, que me entierren arriba, tú sabes, entre los peñascos, cara al cielo, que ahora nunca puedo verlo», reza el texto de José María Menéndez.

La escultura es obra del artista leonés Amancio González, que confiesa que esta experiencia le ha permitido jugar con su obra en un entorno natural, «algo que hasta ahora no había hecho, lo que resulta muy interesante».

Tanto él, como el autor de la historia de Celorio, José María Menéndez, disfrutaron ayer de la inauguración de la ruta con mucha emoción, al ver la buena acogida que su obra tenía entre los presentes.

«La primera vez que hicimos la ruta, antes de todo el montaje, nos pareció un sueño, y cuando hoy lo hemos visto terminando nos parece todo muy emocionante», confiesa Amancio González.

Celorio se abre paso en el corazón de la gente