viernes 21/1/22
La vivienda en la que ocurrió el crimen. MARCIANO PÉREZ

La causa abierta por la muerte de una joven asesinada por su expareja en Mansilla de las Mulas continuará la semana próxima con la citación judicial de nuevos testigos, no presentes en los hechos pero sí básicos para sustentar las teorías de las partes, con el fin de seguir avanzando en las investigaciones.

El sospechoso había cumplido una orden de alejamiento y comunicación entre 2016 y 2017 a raíz de una denuncia interpuesta por otra mujer y fue condenado por un juzgado de León y la orden para no acercarse a la denunciante permaneció en vigor entre un año y un año y medio. De hecho, la denuncia presentada en este caso nunca fue retirada y el procedimiento judicial siguió su curso.

En el momento de los hechos, se encontraba en casa de su padre. En torno a las 23.30 horas se levantó del sofá y salió: «Bajo al coche», le dijo. Ante la tardanza, el progenitor no se extrañó en exceso porque pensó que habría quedado con algún amigo. Fue cuando le llamó la Guardia Civil el momento en que comprendió lo que había ocurrido: El imputado se presentó en casa de la que había sido su última pareja, y después de empezar a discutir, la emprendió a golpes con ella usando un objeto contundente con el que le pegó en la cabeza y posteriormente la apuñaló en el cuello con un cuchillo que cogió en la cocina, causándole la muerte prácticamente en el acto.«Me dijeron que ya estaba con otro y no pude superarlo, no sabía lo que hacía y me volví loco», explicó ante la jueza en su primera comparecencia en sede judicial. Desde entonces permanece en prisión.

Citan en los juzgados a más testigos la semana próxima