lunes 29/11/21
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Vista aerea de Quintanilla de Losada, en el municipio de Encinedo. NARDO VILLABOY

Uno de los síntomas más evidentes del problema de la despoblación es el contante deterioro de los servicios básicos en el medio rural. La educación es uno de los servicios públicos que está viviendo un desgaste más acusado, pues son muchas las escuelas que tienen que cerrar sus puertas al no tener el mínimo de alumnos que se exigen para mantener su actividad.

Este es el caso del colegio de Quintanilla de Losada, una pedanía del municipio de Encinedo en la Comarca de La Cabrera donde el colegio se ve obligado a cerrar sus puertas.

Según la normativa, se establece un ratio mínimo de al menos tres alumnos por unidad escolar o aula, sin embargo en Quintanilla todo apunta a que este año el colegio no podrá realizar su actividad con normalidad porque solamente dos niños de diez y nueve años están dispuestos a matricularse.

Mínimo

La ley establece que tiene que haber al menos tres alumnos por cada unidad escolar o aula

La Cabrera es una de las zonas en las que el constante avance de la despoblación se ve de forma más evidente, la falta de oportunidades laborales es en muchos casos la culpable de que muchas familias se desplacen a núcleos de población más grandes. Por el momento, con los plazos de matriculación aún abiertos y a esperas de que se formalicen las listas definitivas de alumnos en los colegios, no se conoce con exactitud el número de centros que se verán obligados a cerrar sus puertas por falta de alumnos, pero es previsible que este problema siga creciendo si no llegan nuevos habitantes a las zonas menos pobladas de la provincia.

El alcalde de Encinedo, José Manuel Moro, comenta como «hemos intentado buscar alguna familia para que se instalara en el pueblo y que el colegio no cerrara, pero ha resultado muy difícil». Los dos alumnos que no pueden continuar recibiendo clases en su pueblo, serán trasladados al colegio de La Baña, también parte del municipio de Encinedo, donde se cuenta con alrededor de cuarenta niños con los que se garantiza poder impartir las lecciones.

Iniciativa sin éxito

Desde el Ayuntamiento se buscaron familias para que se instalaran en el pueblo y evitar el cierre

Debido a las características especiales de estos colegios rurales, el real decreto por el que se establecen los requisitos mínimos de los centros que impartan las enseñanzas del segundo ciclo de la educación infantil, la educación primaria y la educación secundaria, los cataloga como centros que atienden a poblaciones de especiales características sociodemográficas y se permite que en el mismo aula haya alumnos de diferentes niveles, pero aun así, incluyendo alumnos de diferentes edades en el mismo espacio lectivo, en muchos casos no se consigue llegar al ratio mínimo de tres alumnos que especifica la ley.

En medio de un constante sangrado de población, los niños son la clave para mantener vivos los pueblos que ahora tienen de plazo hasta septiembre para encontrar alumnos, y así mantener de alguna forma los ultimos coletazos de lo que algún día fueron aulas llenas de niños.

El colegio del pueblo se ve obligado a cerrar sus puertas por la falta de niños