miércoles. 10.08.2022

Un corazón tendido al sol en La Robla

Víctor Manuel trae a las fiestas de Celada su tour 75 aniversario, la vida en canciones y el escenario que todo lo cura
                      Víctor Manuel, en un concierto, llega el domingo a La Robla con  su tour 75 aniversario. EFE
Víctor Manuel, en un concierto, llega el domingo a La Robla con su tour 75 aniversario. EFE

Habrá una generación pendiente de encontrar en el desván de la memoria aquel recuerdo que le despertará Víctor Manuel, arriba, en estas fiestas de La Robla, que son un antes y un después en el regreso a la vida después de la condena social que trajo la pandemia. Víctor Manuel acerca a la localidad roblana el tour del 75 aniversario, que en el caso del cantautor, del artista, es como poner en marcha la gramola en mitad de esa cuenca del Bernesga que es la arteria femoral del flujo sanguíneo entre León y Asturias. Víctor Manuel, tour y 75 aniversario es materia prima de hashtag, el momento de culmen del programa musical que va a acompañar roblanos y visitantes en esta edición emocionante de la patrona de la villa, Celada 2022.

Víctor Manuel regresa a la carretera, con un repertorio que resume la vida de Asturias, de León y de España en unas bodas de platino de una vida dedicada a la música, a alumbrar los sueños. Habrá una generación pendiente de encontrar en los versos del artista de Mieres las claves para entender la vida de sus progenitores, las melodías que acompañaron el paso entre décadas cuando los trenes tenían destino, y las estaciones gente.

Se espera un manantial de emociones, a los primeros acordes del abuelo Vitor, y la vara de avellano y la mano temblorosa, en la que se ve reflejado todo este territorio leonés, que no deja de temblar casi desde que el cantautor detenía los veranos del país, y levantó un himno de orgullo minero, que se tarareaba entre los quehaceres diarios, en las ceremonias, en los momentos de duelo, en las horas de nostalgia, después del tibio sol de madrugada.

Es posible que en la plaza de la Constitución de La Robla, repleta a esa altura de concierto, no quepa un gramo más de emoción, es posible que el gentío pida un bis, es posible que haya gente que no sea capaz de aguantar el sollozo, por lo que trae y lleva este Víctor Manuel que hizo del abuelo Vitor el abuelo de esta parte del norte convertido en periferia de sí mismo. La Robla regala un concierto envuelto en seda, que lleva a Víctor Manuel por más de una veintena de escenarios de España, con todo el papel agotado en las sesiones programadas en Gijón a casi dos meses vista del evento. Víctor Manuel, que escribía cuando sólo se podía escribir entre líneas, puso a flor de piel los sentimientos de millones de españoles que comenzaron a abrir los ojos y los sentidos entre historias fantásticas del Quién puso más, con la empatía en la palma de la mano con el Sólo pienso en ti, que arengó contra la irracionalidad con Cruzar los brazos, que puso palabras al sabor de las bocas dulces, corazón tendido al sol que esperaba en el desván entre el trapecio de los sentimientos.

El motivo del tour del 75 aniversario es un relato emocionante que el propio Víctor Manuel traslada en un soporte web con la misma solvencia que emplean los poetas entre versos, los músicos entre pentagramas, los trovadores con las entretelas del alma. El de La Robla está apegado al tuétano que inspiró a Víctor Manuel cuando se hizo símbolo de la rebeldía, que es el mejor exponente de la libertad, emblema del amor, la esencia del ser humano, y el referente del universo musical, que acaba por curarlo todo. Víctor Manuel ya sabía hace treinta años que por la luz de los labios se puede morir.

Un corazón tendido al sol en La Robla