jueves 6/8/20
El emblema de la provincia en el verano

Coyanza marca el paso

Valencia de Don Juan abre sus piscinas bajo un estricto protocolo primando a los socios y sólo con entradas de día para vecinos y hospedados
Imagen de la piscina olímpica de Valencia de Don Juan el pasado viernes. FERNANDO OTERO
Imagen de la piscina olímpica de Valencia de Don Juan el pasado viernes. FERNANDO OTERO

Valencia de Don Juan ya disfruta de sus piscinas municipales desde el pasado viernes, pero este año es un verano diferente. El Ayuntamiento, atendiendo a la prudencia y responsabilidad que exigen las actuales circunstancias marcadas por el coronavirus, ha establecido un estricto protocolo sanitario y de seguridad para acceder y disfrutar de las instalaciones.

Hay controles de temperatura a la entrada mediante la instalación de una cámara termográfica y alfombras higienizadas para el calzado. Se ha limitado el aforo a 2.000 personas con un marcador a la entrada que dice exactamente cuántas hay en cada momento en el recinto. Y una vez dentro, habrá que mantener las distancias de seguridad y se ha diseñado un circuito de ida y vuelta y entradas y salidas separadas. También se controlará el aforo en cada uno de los vasos.

Las instalaciones no funcionarán al completo. Este año no hay toboganes ni olas. Sólo estarán abiertas la piscina olímpica, la infantil y la de olas «pero sin olas». «Hay que ser muy prudentes», no se cansa de repetir el alcalde, Juan Pablo Regadera.

Apoyo a la hostelería
Las personas alojadas en los hoteles del municipio podrán acceder al recinto con una acreditación

El bar y el restaurante si funcionarán con las mismas condiciones que cualquier servicio de hostelería.

Otra de las medidas puestas en marcha desde el Ayuntamiento busca limitar la movilidad, uno de los factores que más favorecen la expansión de virus. Por ello, también se han establecido restricciones a la venta de entradas que prácticamente se limitan a vecinos, residentes y hospedados en cualquier hotel del municipio. Se prima «a los socios de toda la vida». Pueden tener el carnet de socio los empadronados y no empadronados que cumplan con algunos requisitos como estar empadronado en algún municipio de la mancomunidad Mansurle. Para el resto, sólo se venderán bonos mensuales y quincenales «para todas aquellas personas que vengan a Valencia de Don Juan a pasar sus vacaciones».

No habrá venta de entradas diarias en taquilla. Salvo en dos claras excepciones muy concretas. Por un lado, para los empadronados en Valencia de Don Juan que no sean socios y quieran disfrutar algún día suelto de las instalaciones. «Creo que tienen derecho». Y por otro, para todas aquellas personas que demuestren que están hospedadas en alguno de los hoteles del municipio, para lo que deberán presentar una acreditación que le proporcionarán en el propio establecimiento. «No es el momento de dejar atrás a los empresarios de hostelería en un año como éste en el que están sufriendo una situación muy complicada. No podíamos dejarlos abandonados», afirma Regadera.

Será, pues, un verano distinto, en el que el consistorio quiere huir de las aglomeraciones que había en las instalaciones en temporadas anteriores. «Prudencia, prudencia», repiten.

Coyanza marca el paso