sábado 25.01.2020

De romería con la Pastorcica

Valderas celebra la fiesta de Santa Cruz, recientemente declarada de Interés Turístico Provincial
De romería con la Pastorcica

Como cada año por Santa Cruz, fieles a la tradición, los vecinos de Valderas celebraron ayer la romería de la Pastorcica, recientemente declarada de Interés Turístico Provincial.

Eran las doce y media del mediodía cuando desde la iglesia de Santa María del Azogue daba comienzo la procesión. Encabezaba la comitiva un carro engalanado que portaba la Cruz y en el que iban varios niños ataviados con trajes tradicionales. Tras ellos, otra carroza llevaba la imagen de la Virgen del Rosario. Tampoco faltaron las notas musicales.

Tras recorrer algunas de las calles de la villa, los romeros se dirigieron hacia la ermita del Otero, que dista unos dos kilómetros del casco urbano. Llegados al lugar y bajo arcos de flores la Cruz y la imagen de la Virgen entran en el templo donde se celebra una misa.

Al terminar comienza una fiesta de carácter más pagano en la que se reparten pastas y bebida. Tampoco faltan los bailes tradicionales y una comida campestre, además de otras actividades.

Al caer la noche, de nuevo en procesión, los fieles bajan de la ermita la imagen de la Virgen del Otero, conocida popularmente como la Pastorcica, hasta la iglesia de Santa María del Azogue.

Y es que la romería consiste básicamente en eso. En un intercambio de imágenes. La Cruz y la Virgen del Rosario, que durante todo el año descansan en la iglesia de Santa María son subidas hasta la ermita, de donde se baja a la Pastorcica.

Así permanecerán «en casa ajena» hasta el lunes de Pentecostés, cuando por medio de otra romería, la del Pan y el Queso, las tallas se devuelven a su «residencia habitual» donde permanecen todo el año. Así se lleva haciendo desde hace siglos.

Cuentan que hace años esta fiesta era sólo para los pastores, pero poco a poco ha ido arraigando en el resto de la población, que hoy en día son la mayoría de los vecinos los que la celebran.

La bajada de la Pastorcica se hace a través de la cañada de la Zamorana y al llegar al lugar conocido como de los Cinco Palomares se hace una tradicional parada para entonar una salve popular en recuerdo de la que se hacía antiguamente en la desaparecida ermita de Santiago.

Finalmente la Pastorcica llega a la villa. Como ha quedado reseñado anteriormente, durante su ausencia de la ermita del Otero los campos no se quedan solos ya que su lugar es ocupado por la Virgen del Rosario.

En la romería destacan especialmente los carros engalanados con flores, así como los niños y niñas ataviados con vestimentas tradicionales, principalmente al modo de los pastores. También son típicos, llamativos y de gran belleza los arcos florales transportados por jóvenes que también lucen los trajes tradicionales. Además, bajo ellos entran las imágenes y el público en la ermita.

Además, por otra parte, se realizó una colecta y una rifa para sufragar los gastos del arreglo del tejado de la ermita del Otero. A la misma puerta del templo un panel explicaba el proceso de desarrollo de las obras y las cuentas de gastos.

El alcalde de la localidad, Eloy Rubio, y algún otro miembro de la corporación asistieron al evento y acompañaron a la procesión.

De romería con la Pastorcica