martes 07.04.2020
Más de 800 tractores y 5.000 personas en la manifestación

El campo exhibe músculo y exige respuestas

La respuesta a la movilización supera todas las previsiones de las organizaciones agrarias
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Más de 800 tractores llegados desde todas partes de la provincia (algunos incluso desde Palencia), y al menos 5.000 personas que les acompañan, han invadido las calles de la capital leonesa en la manifestación convocada en defensa de los intereses del campo.Muchos de los manifestantes han iniciado la jornada alrededor de las seis de la mañana, para llegar con sus vehículos hasta la capital.

Con un amplio dispositivo de la Guardia Civil desde primera hora de la mañana, animados por los viandantes y haciendo sonar las bocinas de sus tractores, los agricultores y ganaderos se han concentrado primero en el parking del campo de fútbol, para recorrer después la calle Sáenz de Miera hasta llegar a la plaza de Guzmán, de donde partía la manifestación.

"Desde las primeras tractoradas en 1976 no había vuelto a haber una movilización nacional coordinada como la que tenemos ahora", señalaba el secretario general de UGAL-UPA, Matías Llorente, que recordaba que entonces el campo leonés tenía 74.000 afiliados frente a los 6.600 que hay actualmente, salieron 18.000 tractores a las calles.

Loorente apeló a la "unidad" del sector agropecuario para que "el medio rural siga vivo y se pueda residir en él" y que "la profesión de agricultor o la de ganadero sea digna". Por su parte, el líder de Asaja en León, José Antonio Turrado, se mostró convencido de que el 28F será un "punto de partida" para que "algunos de los objetivos se lleven a cabo".

Desde la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Juan Antonio Rodríguez llamó al Gobierno central a "tomar nota" de cara a "dar soluciones" y "dejar de poner parches". "Tenemos todo el apoyo de la sociedad y estamos en el foco mediático", recordó para, a renglón seguido, exigir al Ejecutivo que "mueva ficha" por el futuro del campo en toda España.

Los líderes sindicales agrarios también exigieron hoy medidas contra la fauna salvaje y las plagas, más servicios en los pueblos, un sistema de seguros agrarios eficaz, la eliminación de la burocracia inútil y una fiscalidad justa.

Laudelino Grande, de Ucale-Coag, se insistió en que "el campo necesita la ayuda de todas las administraciones". "No podemos permitir que no se pueda vivir de lo que producimos y cultivamos en el día a día", indicó en relación a la caída de la rentabilidad y a la espera de "ser escuchados" para sacar esta provincia del "punto muerto" en el que está y sea un "ejemplo de buen vivir".

En torno a la una de la tarde, los secretarios de las cuatro organizaciones fueron recibidos por el subdelegado del Gobierno, Faustino Sánchez, al que entregaron sus reivindicaciones. 

En la lenta marcha que durante horas ha recorrido la capital se han repetido las consignas en favor de unos precios justos para los productores y la defensa de las ayudas de la PAC, además de la exigencia de mejoras en las infraestructuras y las condiciones tecnológicas y administrativas en las que tienen que desarrollar su actividad los profesionales del campo. 

La preocupación por la diferencia entre los precios que reciben los productores y los que pagan los consumidores es una de las grandes preocupaciones del colectivo. Los agricultores y ganaderos han insistido en que su objetivo es defender su tierra, y quieren seguir viviendo en los pueblos y del trabajo de la tierra. "Y que la gente se alimente de lo que producimos". 

Por primera vez los sindicatos Asaja, Ugal-UPA, Ucale-Coag y UCCL se movilizan unidos para reivindicar una solución para los agricultores y ganaderos. 

Los agricultores exigen precios justos para los productos del campo, que además de cubrir los costes de producción permitan vivir con dignidad, dando al sector productor elementos que le permitan ganar fuerza en la negociación. 

Además reclaman un impulso a las infraestructuras agrarias, a nuevos regadíos y a la modernización de las existentes, y plantear una revisión hidrológica que garantice el agua para los regadíos en las próximas décadas.

Las ayudas a la PAC también tienen su protagonismo en la propuesta, sobre todo tras la intención de la UE de recortarlas. Quieren que vayan dirigidas de forma prioritaria al agricultor y ganadero no profesional. 

Además se quiere defender el papel de los agricultores y ganaderos como productores de alimentos de calidad, conservador del medio ambiente, y pieza clave en el desarrollo rural. 

Por otra parte reclaman medidas más eficaces para el relevo generacional, con la incorporación de jóvenes, incentivando a quien cese de forma efectiva en su explotación a favor de un joven.

Entre las medidas que exigen los profesionales del campo están las que eviten los daños de la fauna salvaje y otras eficaces contra las plagas y enfermedades de los cultivos y los animales. Además de un sistema "eficaz" de seguros agrarios y ganaderos, que responda a las necesidades del sector y que tengan además un coste asumible. 

En otro orden de cosas, el campo reclama servicios públicos de calidad para los pueblos y acceso real a las nuevas tecnologías, en igualdad con las ciudades. Así como la "eliminación de la burocracia inútil" en la gestión de las explotaciones; y una administración más eficaz. También una fiscalidad justa.

El campo exhibe músculo y exige respuestas