viernes 14/8/20

El decreto para que Babia y Luna sea parque natural será publicado este mes

Se trata del último trámite desde el inicio del plan de ordenación hace veinte años.
El decreto para que Babia y Luna sea parque natural será publicado este mes

Después de veinte años de espera, desde que en abril de 1992 se iniciara el Plan de Ordenación de los recursos Naturales (PORN) del Espacio Natural Valle de San Emiliano, el hoy conocido como Babia y Luna está a punto de conseguir entrar en la red de parques naturales de la comunidad.

Según confirmó a este periódico el director general de Medio Natural de la Junta de Castilla y León, José Ángel Arranz, el PORN ya está cerrado, por lo que en las próximas semanas saldrá su publicación en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), por lo que sólo faltaría la tramitación formal del decreto, última fase para someterlo a la aprobación del Consejo de Gobierno. Arranz avanzó que este decreto verá por fin la luz este mes de enero, por lo que la declaración de Babia y Luna como parque natural «es ya una realidad».

El espacio natural aglutina 57.000 hectáreas de los municipios de San Emiliano y Sena de Luna, y una parte de Cabrillanes y Los Barrios de luna. Una parte de su extensión coincide territorialmente con el Espacio Protegido Red Natural 2000 Valle de San Emiliano, designado como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Este espacio incluye también una pequeña zona perteneciente al LIC Montaña Central de León.

Por otro lado, el ámbito de este Plan coincide parcialmente con el ámbito territorial de las Reservas de la Biosfera de Babia y de los Valles de Omaña y Luna, y designadas dentro del Programa MaB de la Unesco en reconocimiento de su valor como modelo de gestión integrada, participativa y sostenible del patrimonio y de los recursos naturales.

Un largo proceso. Babia y Luna, situado en plena montaña cantábrica, presenta unos valores naturales destacados. Uno de sus principales señas de identidad es su paisaje, en el que se alternan amplios valles e imponentes montañas como el macizo de las Ubiñas, marcada por las huellas que la actividad ganadera ha labrado a lo largo de los años.

El proceso para declarara Babia y Luna como parque natural se remonta a abril de 1992, cuando se el inicio del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales como instrumento de planificación y requisito previo para la declaración de este territorio como espacio natural protegido. La propuesta inicial de este plan fue elaborada por el servicio territorial de Medio Ambiente con la participación de varias universidades, pero no fue hasta febrero del 2009 cuando se celebró una reunión para entregar a las entidades locales el documento con la propuesta inicial del Porn. A esta reunión, le siguieron otras muchas jornadas de difusión y mesas temáticas en las que se abordaron los principales aspectos del plan y en las que se recogieron las sugerencias de los asistentes.

Un trabajo de 400 personas. El proceso implicó a todos los ayuntamientos y juntas vecinales y hasta 400 personas, vecinos de la zona o integrantes de asociaciones conservacionistas, grupos ecologistas, sindicatos, que han podido participar e intervenir en cualquiera de las reuniones y mesas sectoriales. Estos contactos han servido además para detectar la disposición de los habitantes de los municipios interesados en el futuro parque natural respecto de las posibilidades que ofrece su inclusión en un espacio protegido y poder corregir cualquier interpretación errónea sobre la puesta en práctica del plan y la posterior declaración como parque.

El decreto para que Babia y Luna sea parque natural será publicado este mes