martes 19/1/21

Defienden que sus planes buscan conservar la especie y evitar daños

Las cuatro comunidades aseguran que la ganadería extensiva sería la gran perjudicada. JESÚS F. SALVADORES
Las cuatro comunidades aseguran que la ganadería extensiva sería la gran perjudicada. JESÚS F. SALVADORES

En el marco de estos planes de gestión, las cuatro comunidades han conseguido que «las poblaciones de lobo mejoren, que ocupen nuevos territorios, que mejore la percepción de las comunidades rurales frente al lobo, que aparezcan nuevas formas de potenciar el ‘recurso turístico’ lobo y para conseguir una mejor valoración por los vecinos de estas zonas. Además, con este modelo actual de gestión se ha logrado conseguir una información fiable y continua de lo que está sucediendo con la evolución de las poblaciones de lobo, con los daños a la ganadería y con la conflictividad social asociada a su gestión».

Las comunidades defienden que esta gestión se ha hecho siempre «desde la máximo lealtad institucional y en el marco de la Estrategia Nacional para la Conservación y Gestión del Lobo». «Si bien es cierto —se señala en la carta— que todos creemos que es necesario una nueva estrategia nacional liderada por ese ministerio y consensuada con las Comunidades Autónomas loberas».

«Por tanto, ministra, queremos trasladarte que, a pesar de los esfuerzos en la gestión solo conseguimos parcialmente los objetivos, el buen estado de las poblaciones del lobo, pero el problema de los daños a la ganadería sigue estando presente en el día a día y la conflictividad social asociada aumenta», continúa la carta. «La población del medio rural que convive diariamente con esta especie —añade la misiva— no quiere que se les indemnice si los daños son continuos en una explotación, lo que nos demandan es que esos daños disminuyan, y creemos que esto solo lo conseguiremos a través de una gestión flexible, conjunta y coordinada que nos permita, además, trasladar a la sociedad soluciones eficaces basadas en los datos científicos y la experiencia de nuestros».

La cuatro comunidades recuerdan a la ministra que el nuevo estatus que se plantea impediría que la especie fuera cinegética —en estos momentos tiene dicha consideración en Cantabria, Galicia y Castilla y León, siendo especie ‘gestionable’ en Asturias—, «pero en todos los casos la capacidad actual para gestionar la especie es mayor que la que se tendría si la especie se incluyese en el Lespre».

A este respecto, los responsables medioambientales de las cuatro comunidades recuerdan lo que supone la ganadería extensiva en sus comunidades. «Hablar de Asturias, Cantabria, Galicia o Castilla y León es hablar de explotaciones ganaderas familiares sostenibles y hacedoras de paisaje, de razas ganaderas autóctonas en peligro de desaparición, de productos de calidad ligados a la ganadería, carnes, leches, quesos... Todo esto es lo que está en juego, no sólo una actividad económica, sino una forma de vida».

Defienden que sus planes buscan conservar la especie y evitar daños