viernes 27/5/22

Denuncian la explotación ilegal de una arenera en la Reserva de Omaña y Luna

Aseguran que Saavedra Power trabaja en las canteras de este pueblo y en Soto y Amío sin tener los permisos
                      Imagen de la arenera en Soto y Amío. FERNANDO OTERO PERANDONES
Imagen de la arenera en Soto y Amío. FERNANDO OTERO PERANDONES

«Sabemos que tienes ganado, ten cuidado que le pueda pasar algo». El presidente de la junta vecinal de Villaceid, Jesús Álvarez Rodríguez denunció el pasado 17 de septiembre ante la Guardia Civil las presuntas amenazas por parte de dos trabajadores de Saavedra Power, empresa que tiene la pretensión de explotar las areneras que se encuentran en esta localidad y en la de Soto y Amío. «Su intención era obligarme a firmar una autorización para la explotación de esta balsa», destaca el pedáneo, que explica que las amenazas se produjeron en su domicilio y que los ‘emisarios’ de Saavedra Power le advirtieron de que iban a sacar la arena «sí o sí».

Las dos balsas que se encuentran en Soto y Amío y en Villaceid —en la reserva de la Biosfera de Omaña y Luna— comenzaron a ser explotadas hace más de 30 años por una empresa llamada Aricalsa. Vecinos que prefieren mantener su anonimato declaran que su gestión siempre estuvo marcado por la controversia. «Nunca respetaron los límites permitidos de explotación y, además, se bombeó bajo de la capa freática, lo que provocó la aparición de un embalse en el que se fueron acumulando los vertidos», destacan. Las dimensiones de ambas areneras fueron aumentando con el paso de los años y, en la actualidad, se sitúan en algunos casos a 50 metros de las viviendas. Por poner un ejemplo, la de Villaceid tiene una superficie de 100 metros de largo y 30 de ancho y una profundidad de 20 metros.

Esta situación, según el alcalde pedáneo de Villaceid, pone en peligro la integridad de los ciudadanos de ambos pueblos, razón por la cual ha solicitado en numerosas ocasiones a la Junta de Castilla y León que ejecute los avales para la restauración de los terrenos en los que se explotaron las areneras. Destaca en sus misivas a la administración que en fecha de 3 de julio de 2019, la junta vecinal ya acudió a la Dirección de Energía y Minas para advertir de que las instalaciones habían comenzado a ser utilizadas por particulares para todo tipo de actividades no relacionadas con la actividad económica «y que pueden suponer un grave peligro físico». «La cantera no se ha restaurado y tiene pozos abiertos de enorme peligrosidad», manifiesta el alcalde pedáneo.

El origen de la polémica está en la quiebra de Aricalsa y en la compra de esta por parte de Saavedra Power, si bien el presidente de la junta vecinal defiende que en realidad son la misma empresa: «Hoy se llama Saavedra Power después de que Aricalsa se declarara en situación concursal para eludir así los pagos y obligaciones contractuales y tributarias», asegura.

La junta vecinal de Villaceid ha interpuesto varios escritos de denuncia contra ambas en el Servicio Territorial de Industria por la ocupación ilegal que pretenden en sus terrenos. Destaca Jesús Álvarez que las actividades mineras llevadas a cabo por Aricalsa durante los últimos 30 años —y que ahora quiere retomar Saavedra Power— produjeron una «degradación y erosión sin precedentes» y que la explotación nunca se ajustó a la declaración de impacto ambiental: taludes recrecidos en balsas de lodos y ausencia de drenaje en la misma así como explotación fuera de los límites, incumplimiento en altura de banco, anchura de berma, ángulo de talud y de banco, etc. «Estas prácticas fueron llevadas a cabo durante muchos años sin el consentimiento de las juntas vecinales. Aricalsa ocupó terrenos y bienes comunales, sin ningún tipo de contraprestación económica. En el caso de Villaceid, calculamos que el montante de la arena expoliada o robada en el último año de explotación (2015) asciende a 300.000 euros», denuncia el pedáneo.

                      Imagen de la balsa de lodo surgido tras la explotación de la arenera. FERNANDO OTERO PERANDONES

 

Ante el Procurador del Común

La situación de indefensión es tal que les ha llevado a acudir al Procurador del Común, que ha puesto en marcha una investigación sobre el fondo de la denuncia.

Las quejas inciden además en que la empresa ha venido realizando trabajos sin permiso durante marzo de 2021 con la empresa Peal ante «la inacción total y absoluta por parte de la sección de Minas y del Servicio de Medio Ambiente». «Es absolutamente inaudito que se haya planteado la posibilidad de prorrogar una concesión 30 años más, y más aún cuando estas explotaciones se encuentran dentro de la Reserva de la Biosfera de los Valles de Omaña y Luna», dice.

En una de las denuncias presentadas ante la Junta, el pedáneo denuncia que la balsa de lodos carece de sistema de drenaje y desaguado, a pesar de que Minas ya les instó a reformarla puesto que en el caso de grandes avenidas de lodos caoliníticos, óxidos de hierro, floculantes y arenas expansivas quedarían depositados sobre los pastos colindantes con el consiguiente impacto ambiental y deterioro del suelo.

Pero, además, algunas fuentes aseguran que la pretensión de la empresa no es otra que la instalación de una cinta transportadora que una la balsa de Villaceid con la planta de tratamiento del mineral, cinta que discurriría a través de terrenos privativos y que tanto la junta vecinal de Villaceid como la de Soto y Amío rechazan. También denuncian que Saavedra Power trabaja en la legalización de la instalación eléctrica de la planta de Establecimiento de Beneficio sin la autorización de la sección de Minas y aclaran que han transcurrido ya cinco años desde el corte de suministro.

Denuncian la explotación ilegal de una arenera en la Reserva de Omaña y Luna
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