domingo. 03.07.2022
LA POLÉMICA REFORMA DE WERT

Educación recuerda a los padres de Cembranos que la reválida «es obligatoria»

De los 153 centros de la provincia, 16 no iniciaron ayer la prueba de evaluación que impone la Lomce para tercero de Primaria
Colegio de Cembranos

Con muchos nervios algunos y otros como si tal cosa otros, los alumnos de tercero de Primaria de todos los colegios de la provincia de León entraron ayer en sus aulas para enfrentarse a la primera parte de la llamada ‘reválida’ impuesta por la nueva ley educativa (Lomce). Según fuentes de la Dirección Provincial de Educación, la primera jornada de esta prueba se desarrolló con toral normalidad en 147 de los 153 centros de la provincia de León. En los 16 colegios restantes no se llevó a cabo por diversas razones, como la solicitud del cambio de fecha porque los alumnos tenían programada una excursión, por ser festivo en su localidad o porque la documentación necesaria no llegó a tiempo a las aulas, como ocurrió en dos centros de la provincia. El caso más sonado tuvo lugar en Cembranos, donde los padres y madres de los diez niños que cursan tercero de Primaria decidieron no enviar a sus hijos al colegio como medida para boicotear esta prueba tan cuestionada por la comunidad educativa.

Los padres sostienen que es «innecesario» someter a niños de ocho años a este examen, que además será puntuada por personal docente externo al centro con una calificación que podría determinar su nota final. «Si el niño saca una calificación mala durante estos días podría repetir curso, con independencia de la trayectoria que haya tenido durante todo el año escolar, y de la evaluación que sobre el alumno hayan realizado sus profesores o tutores habituales», afirma una de las madres afectadas.

Ante este boicot, Educación recordó ayer que esta evaluación está recogida por ley, por lo que es obligatoria para todos los alumnos, que tendrán que pasarla el primer día que regresen a clase. A pesar de ello, los padres continuarán con la protesta hoy y mañana, por lo que no llevarán a sus hijos al colegio, como medida de presión ante la imposición de esta prueba. La dirección provincial aseguró ayer que enviaría a un inspector al centro para explicar a los padres la finalidad de esta prueba ya que afirman que «no es determinante si no informativa». Desde la Junta desmienten que si los alumnos suspenden la prueba tengan que repetir curso. Lo que busca Educación, según fuentes de la dirección provincia, es puntualizar al alumno para que en el caso de que acumule tres suspensos como mínimo o dos si se trata de las asignaturas de lengua y matemáticas, se valore su continuidad en el mismo nivel educativo.

Lo que los padres llevan semanas reclamando es más información a la administración sobre qué ocurrirá si un alumno no supera la evaluación, ya que la Lomce es muy ambigua en su redacción y dice que «se tomaran medidas ordinarias y extraordinarias». Lo que quieren que se especifique es en qué consistirán esas medidas antes de la realización de las pruebas.

De momento, la Junta asegura que la prueba tiene un carácter exclusivamente de diagnóstico con el ánimo de comprobar el grado de dominio de las destrezas, capacidades y habilidades en expresión y compresión oral y escrito, calculo y resolución de problemas. En definitiva para detectar problemas en el aprendizaje de los alumnos.

Durante el primer día de evaluación, los niños se han enfrentado a la prueba de cálculo: números y operaciones y a la de lengua con comprensión de un texto oral y un texto escrito, ambas en formato papel y en sesiones de 45 minutos. Hoy, los alumnos tendrán que superar el examen de expresión escrita: dictado y composición escrita y la de resolución de problemas. La prueba correspondiente a la expresión oral se realizará los días lectivos comprendidos entre el 28 de mayo y el 4 de junio.

Educación recuerda a los padres de Cembranos que la reválida «es obligatoria»
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