lunes 16.09.2019
RICARDO ALEGRE FERNÁNDEZ «KARIN» ORFEBRE Y JOYERO

«El orfebre es el único artesano que trabaja como se hacía antes»

Empezó a trabajar con apenas 16 años y poco a poco fue adquiriendo la sabiduría necesaria para ser un consumado maestro orfebre. Sus maestros tuvieron mucha culpa de ello y también su dedicación
-¿Qué cualidades debe tener un orfebre? -Dedicación y mucha paciencia para volver a empezar una cosa cuando no te sale. También hay que saber de dibujo y diseño, sin olvidarse de los metales. No toda la gente sirve para esto ya que se creen que es coser y cantar, que de la noche a la mañana vas a aprender todo lo necesario para trabajar y eso, en este oficio, es una equivocación. -¿Ha cambiado el oficio? -El orfebre es quizás el único que hoy trabaja como se hacía antes, de manera totalmente artesanal. Por ejemplo, un taller de joyero se puede comprar, mientras que uno de orfebre se hace. -¿Qué metales son los más apreciados por un orfebre? -El oro y la plata. No sólo por su valor económico, sino por la calidad a la hora de poder trabajar. Con el oro y la plata puedes hacer lo que quieras, claro está, si están bien fundidos. -¿Es todo posible en la orfebrería? -Hasta el momento sí, lo que ocurre es que hay cosas que te llevan más trabajo que otras, pero nada es imposible. -Muchas veces se ha dicho que el oficio de orfebre era cerrado, ¿lo ve así? -No, aunque está claro que si por cerrado definimos que no toda la gente puede dedicarse a él, sí lo es. Lo que pasa es que por sus características, la orfebrería requiere de profesionales con una serie de características, entre ellas la paciencia. Precisamente esta circunstancia es la que en cierto modo hace una criba entre los que valen para orfebre y los que no. Hay gente que se cree que con ciertas nociones puede hacer todo, pero está equivocada. Para dedicarse a la orfebrería primero tienes que haber aprendido de joyería y luego seguir aprendiendo varios años. -¿Hace un orfebre ahora lo mismo que antes? -En el apartado de la restauración sí, aunque a la hora de realizar otros trabajos la cosa ha cambiado. Si antes los encargos eran cruces y otra serie de ornamentos, ahora son las coronas para vírgenes y los escudos heráldicos en plata los que ocupan un papel destacado. -¿Tiene futuro este oficio? -A medio plazo creo que la cosa seguirá estando como hasta ahora, pero a largo plazo le veo un futuro notable. Hay que tener en cuenta que cada vez más se hacen las cosas de manera mecánica y el orfebre, dentro de muchos años, seguirá trabajando de forma artesanal con la importancia que eso supondrá para la gente que sólo tendrá en él a la persona que pueda hacerle trabajos personalizados, y de manera artesanal. -Cada obra que realizan, ¿suponga que tendrá implícito su sello? -Eso no hay que dudarlo. Al ser una cosa artesanal cada orfebre tiene un estilo. Te pueden encargar realizar un trabajo, pero cada orfebre lo realizaría con un estilo propio, eso sin separarse de los parámetros que te marque el que te lo encarga. -Una joya, ¿es para siempre? -Eso dicen, pero no hay que ser tan tajante ya que a veces las cosas, por muy duraderas que parezcan, se pueden deteriorar. Lo que está claro es que si haces una cosa con un metal determinado la durabilidad puede ser mayor, aunque nunca infinita.

«El orfebre es el único artesano que trabaja como se hacía antes»