domingo 22/5/22
Mónica Murciego, Joaquín S. Torné, Roberto Núñez, Milagros Marcos y Alberto Domingo, durante el programa. RAMIRO

A. Domingo | Redacción

La portavoz de la Junta de Castilla y León y consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, ha hecho de la competitividad del sector agropecuario su bandera. Llegó a El Filandón después de que el presidente Herrera anunciara en León, en la apertura oficial del Congreso de Cooperativas de Castilla y León líneas de ayuda para la fusión de las cooperativas, pero esto no significa, en su opinión, una completa reorganización del campo ni una sentencia para las pequeñas explotaciones, sino la necesidad de que se intengren en estructuras que les permitan competir.

Milagros Marcos, que nada más llegar a la consejería se encontró el fin de la cuota láctea y la crisis de las explotaciones de vacuno de leche, considera que la integración de las cooperativas es la manera de fortalecer el tendón de aquiles del campo en la Comunidad autónoma. «Lo importante es que los productores tengan volumen y capacidad para negociar. Lo hemos visto en el tema de la leche: Las explotaciones con contratos estables, asociadas o con capacidad de negociación por disponer de un volumen suficiente de producción no han tenido los problemas que han sufrido quienes comercializaban de forma individual».

En opinión de la consejera, en España no existe una cultura del asociacionismo tan fuerte como en el resto de Europa —en Francia, la leche la negocia un solo interlocutor, apunta— y, aunque «la cultura del cooperativismo está instalada en Castilla y León, hay que dar un paso más. Las cooperativas tienen que tener volumen, capacidad de negociación. Tienen que sumar y apoyar al agricultor y al ganadero: almacenar producto en un momento determinado para no venderlo a bajo precio y transformar para que cuando cae la cotización no haya que vender al mejor postor porque nadie te lo quiere comprar», de manera que el pequeño agricultor, «asociado a cooperativas potentes, puede funcionar perfectísimamente, dedicándose a ser más eficiente en su explotación».

El campo castellano y leonés «tiene posibilidades por su capacidad de producción, pero tenemos un punto muy débil: el individualismo y la atomización. En esto tenemos que trabajar, porque si no va a ser muy difícil equilibrar la cadena de valor». Marcos retoma el ejemplo del vacuno de leche. Reconoce el esfuerzo en el redimensionamiento de las explotaciones como estrategia para afrontar el fin de la cuota láctea, pero a ésta no le acompañó la concentración de la oferta que permitiera negociar mejores precios, reconoció la consejera.

La Administración autonómica «ha trabajado en buscar soluciones estructurales al problema que tiene el vacuno de leche. La primera plataforma de competitividad se aprobó para este sector y la segunda, para el ovino y el caprinio. En el vacuno de leche aún no hemos conseguido la unión de los ganaderos en un organización de productores. Sin embargo en el ovino y el caprino ya existe, con más de 800 ganaderos asociados».

La consejera apunta que en la provincia leonesa, en la que mayor peso tiene el vacuno de leche, con «408 o 410 explotaciones, nos solicitaron ayuda por dificultades unas 50 explotaciones, vinculadas a una única cooperativa. Hemos intentado ayudarles con el posicionamiento del producto y les hemos ofrecido medidas de reestructuración».

En cuanto a la ayudas europeas para reducir la producción, «62 ganaderos de León la han solicitado, de 250 peticiones totales en la Comunidad».

Marcos garantizó el apoyo a los productores de queso leonés que impulsan figuras de calidad para este producto, siempre que exista un aumento de producción y de la comercialización. «Lo importante de una figura de calidad es lo que va a aportar al producto, en este caso al queso de León. Hay que analizar si realmente existe volumen de producción suficiente y es preciso un estudio que ampare la figura de calidad».

La crisis láctea también ha traído dolores de cabeza a la Junta de mano de la industria. Es el caso del cierre de Lauki. Milagros Marcos no entiende el conflicto. Reconoce el derecho a decidir el destino de su empresa, pero no ve como opción razonable «que se aprovechen ayudas de desarrollo rural» para cerrar una empresa «rentable, por mucho que se empeñen en negarlo». Considera «absolutamente ilógico que una empresa que va a cerrar se niegue a vender la fábrica. Seguimos insistiendo en que se active la venta de ésta al sector lácteo o a cualquier otro para mantener la actividad económica».

La próxima liberalización

El próximo sector que se enfrentará al final de las cuotas también es estratégico para el campo en la Comunidad. La remolacha ha comenzado este otoño su última campaña regulado por las cuotas, pero el panorama que se abre en este sector no es, según la consejera, comparable al de la leche. «Con la profesionalidad del cultivador y el compromiso de las industrias, el fin de las cuotas puede ser un revulsivo, una oportunidad. Tampoco hay que ser excesivamente complacientes y hay que estar preparados para conseguir que el reto se convierta en una oportunidad. No vamos a pensar que como finalizan las cuotas y hay demanda de remolacha el resto de los países no van a hacer lo propio. Desde la Comunidad autónoma se han tomado las medidas para conseguir una mayor competitividad y mejor precio para el remolacha, a través de las ayudas asociadas y agroambientales.

También la industria y los remolacheros han arrimado el hombro para afrontar la nueva situación: «El acuerdo de compra a precio y a largo plazo que Azucarera y los cultivadores alcanzaron busca la estabilidad del sector. Ahora temneos pendiente incrementar la producción, para que la actividad de las fábricas pueda estar al 100% —se sitúa ahora entre el 40 y el 60%— y que el azúcar que producen sea más rentable».

Otro reto para los remochaleros es el uso eficiente de la energía: «El gasto energético supone un porcentaje muy elevado de los costes de producción. Tenemos que buscar acuerdos entre comunidades de regantes para buscar los precios más bajos e incoporar energías alternativas.

La agricultura de regadío que sufrió las lluvias primaverales ha sufrido luego la falta de Gobierno. «Que siga en funciones no ayuda mucho» a la resolución de ayudas, principalmente, apuntó Marcos, incentivos fiscales y reducción de tarifas y tasas de la Confederación Hidrográfica del Duero, además de negociar con las entidades financieras «para que se muestren flexibles con las explotaciones que mayores problemas pudieran tener por su endeudamiento».

La falta de Ejecutivo central y de presupuestos del Estado no impedirá, estima, el desarrollo de los regadíos. «La planificicación no es anual, sino que está vinculada al Programa de Desarrollo Rural 2014-2020. Al tratarse de una programación plurianual, no está vinculada a un presupuesto concreto y la previsión de prórroga presupuestaria —si no se pudieran aprobar los presupuestos antes— nos daría la misma previsión de gasto para 2017 que en 2016». De momento, los técnicos del Itacyl trabajan en la adjudicación del Sector XXII de Payuelos.

Por otra parte, la consejera apunta que el regadío permite a los agricultores leoneses «plantear una diversificación de los cultivos», optando por los «más demandados o más competitivos». Es el caso del trigo duro, «altamente demandado por la industria galletera o el girasol altooleico». Las necesidades del mercado no se cubren con la producción de la Comunidad «y hay que recurrir a la importación.»

Sobre las ventajas e inconveniente de la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión —más conocido por sus siglas en inglés: TTIP—, Marcos apunta que el brexit ha restado el interés de Estados Unidos por consolidar su presencia en el Reino Unido, mercado que se plantea como principal objetivo del país norteamerticano en Europa. Por otra parte, las elecciones presidenciales no agilizan la negociación. Milagros Marcos señala que si se la negociaciión culmina deberán existir las mismas condiciones de producción para todas la partes, en referencia a sustancias prohibidas para la producción en Europa, «que aglizan el crecimeinto del ganado, reduciendo costes».

«El pequeño agricultor no desaparecerá si se asocia en cooperativas potentes»