viernes 03.07.2020
GOLPE A UNA ESPECIE PROTEGIDA

Encuentran un oso muerto que podría haber sido envenenado

Es el segundo plantígrado fallecido en extrañas circuntancias en una semana
Encuentran un oso muerto que podría haber sido envenenado

Un oso macho adulto, de gran tamaño, apareció ayer muerto junto a un arroyo en la localidad lacianiega de Rabanal de Arriba.

Un vecino de la zona, que paseaba al mediodía por un paraje de esta localidad, encontró al animal muerto por lo que inmediatamente dio aviso a la Fundación Oso Pardo, que envió una patrulla a la zona. Más tarde, se personaron en el lugar varios agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) y un forestal de la Junta de Castilla y León.

Tras realizar las primeras investigaciones sobre el terreno e inspeccionar la zona, procedieron al levantamiento del cadáver que fue trasladado al cuartel de la Guardia Civil de Villablino, donde permanecerá hasta que hoy sea trasladado a la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León donde se le practicará la necropsia que determine las causas de su muerte.

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente asegura que en el lugar donde se encontró el cadáver no se hallaron indicios claros que indicasen que la causa de la muerte pudieran ser disparos, ya que el animal no presentaba heridas, envenenamiento o enfermedad. De todos modos, el hecho de que el plantígrado apareciera muerto junto a un arroyo hace pensar que sí pudiera haber sido víctima de un envenenamiento ya que los mamíferos suelen acudir en busca de agua cuando aprecian los primeros síntomas de intoxicación. De todos modos, habrá que conocer el resultado del análisis que sobre el cadáver se realice en la Facultad de Veterinaria para determinar las causas reales del fallecimiento.

La Junta mantendrá un operativo de inspección en la zona para intentar encontrar cualquier tipo de indicio que ayude a clarificar las causas de la muerte.

Al fallecimiento de este oso en Rabanal de Arriba se suma el de otro plantígrado la semana pasada en el municipio asturiano de Cortes, a escasos cinco kilómetros de Babia. Este animal apareció muerto el pasado miércoles en un prado junto a la carretera, por una familia que paseaba por la zona. En este caso el animal sí presentaba indicios de muerte violenta ya que tenía varios orificios de bala. El cadáver también fue trasladado por el Principado de Asturias a la Facultad leonesa para que se le practicara la necropsia.

Por su parte, la Fundación Oso Pardo manifestó ayer su preocupación por la muerte de este nuevo oso. La FOP espera que la necropsia determine la causa de la muerte y si se confirma que la mano del hombre está detrás de este fallecimiento, exigen que se investigue con profundidad para poder dar con los posibles responsables de lo que es un grave delito contra una de las especies más emblemáticas y amenazadas de la Península Ibérica.

Encuentran un oso muerto que podría haber sido envenenado