viernes 17/9/21

Las especies invasoras proliferan donde no se toman medidas para eliminarlas

Preocupa la colonización del cangrejo americano que casi ha exterminado al autóctono.

Tanto ecologistas como agentes medioambientales llevan años demandado a las administraciones medidas concretas y efectivas para luchar contra las especies invasoras, la segunda causa de pérdida de biodiversidad después de la fragmentación y la destrucción del hábitat.

Un ejemplo claro de esta destrucción se personifica en el cangrejo rojo americano, especie introducida en la década de los sesenta y que ha colonizado todos los ríos de la provincia, hasta el punto de ser responsable de la práctica desaparición del autóctono. La Asociación Profesional de Agentes Forestales de León (Apafle) demanda desde hace tiempo directrices e instrucciones claras de manejo, gestión y policía sobre la especie, avaladas por estudios científicos y con aplicación en todo el territorio nacional, sin reducirse al marco de las normativas de pesca de cada comunidad. Aunque el cangrejo autóctono de río está declarado como vulnerable, siguen incidiendo los factores que pueden llevarle a ser declarado en peligro de extinción, como ya ocurre en algunas de nuestras autonomías.

Otra vía de entrada de animales exóticos invasores son determinadas actividades económicas, como la agricultura, la jardinería o la industria peletera. Cualquier granja de visón americano debe extremar las precauciones para que estos no se escapen. Sin embargo, además del problema de los fallos de seguridad, se han dado casos de personas que, de forma equivocada, se han justificado en la defensa de los derechos de los animales para llevar a cabo liberaciones masivas. Los visones americanos suponen la principal amenaza del visón europeo, hoy en trance de desaparición, y también inciden sobre el desmán ibérico y el cangrejo. Actualmente los agentes medioambientales de León colocan trampas para la captura de esta especie invasora, que se ha extendido en los últimos diez años en la zona de Sahagún.

Cuando se habla de especies invasoras también hay que destacar la presencia de diversas especies florales, cuya sola presencia desplaza al resto de las plantas autóctonas.

Es el caso de la mimosa, muy extendida en fincas y jardines, y del alianto o árbol del cielo. Desde la Apafle se aconseja su eliminación porque pueden multiplicarse y desplazar a la flora local. En el caso concreto del alianto, árbol cada vez más extinguido, hay que tratar de eliminarlo de las riberas y de la proximidad de las colmenas, ya que devalúa la miel al aportarle un sabor desagradable.

Desde Apafle denuncian la falta de interés de la administración en el exterminio de las especies invasoras, que requiere la puesta en marcha de tratamientos complejos y costosos. Ante esta carencia, piden la implicación de la sociedad con el fin de preservar el patrimonio natural.

Las especies invasoras proliferan donde no se toman medidas para eliminarlas