sábado 04.07.2020
Javier Carrera | Alcalde de La Bañeza

«Estamos abiertos a poder llegar a nuevos acuerdos con Ciudadanos»

Prácticamente un año después de ser el representante de la fuerza más votada en las elecciones municipales del 26 de mayo de 2019 —donde logró seis concejales—, Javier Carrera (PP), continúa al frente de la alcaldía de La Bañeza gracias a un pacto de gobierno con Ciudadanos —que obtuvo tres ediles— para formar mayoría absoluta; acuerdo que llegó a sus fin a principios de enero de 2020 tras las desavenencias entre las dos formaciones. Desde entonces, rige el Consistorio bañezano en minoría y a expensas de los apoyos del resto de la corporación municipal.

—Usted logró la alcaldía de La Bañeza gracias a un acuerdo de gobernabilidad con Cs con el único punto de dotar de estabilidad política al Ayuntamiento, pero sin ningún programa detallado. ¿Cree que fue un pacto vacío que pudo propiciar la ruptura?

—No, creo que por ambas partes fue un acuerdo con muy buena intención porque en el fondo nos dimos cuenta que teníamos muchas cosas en común y que lo que necesitaba la ciudad era esa renovación y ese cambio. Posteriormente, yo no tengo nada contra Ciudadanos; al revés, me da pena todo lo ocurrido, sin echar culpas a nadie, porque esto es como un matrimonio y la culpa es de las dos partes. A lo mejor con la experiencia que tenemos ahora tanto unos como otros no hubiera pasado. Fue algo que nos llevó a precipitarnos por la situación y porque había mucha gente interesada en que rompiéramos ese pacto.

—Pero vista la primera crisis, en el pleno de organización donde los ediles de la formación naranja votaron en contra de las retribuciones apenas 15 días después del pacto, ¿por qué mantuvo el acuerdo ante la facilidad con la que se había roto desde el principio?

—Ese fue uno de los motivos por lo que se empezó a tensionar todo, pero no se puede echar a perder un acuerdo por un error. Pienso que cometimos fallos las dos partes, pero llegó un momento en el que no había otra solución porque mis socios de gobierno no me aprueban los presupuestos.

—¿Le influyeron presiones por parte del PP a nivel provincial y autonómico para formalizar el pacto y para mantenerlo?

—Fue un cúmulo de circunstancias. Lógicamente ambos partidos a nivel superior querían mantener el pacto. Y yo lo entiendo, porque es normal, y más formando gobierno en la Junta. Pero a nivel local tanto unos como otros no podíamos ceder en ciertos casos, y su dirección les decía en que no podían ceder y a nosotros la nuestra también.

La ruptura con Cs
«No había otra solución cuando mis socios de gobierno no apoyaron los presupuestos para 2020»

—¿Y se arrepiente ahora de haber pactado con Ciudadanos?

—No. Nunca quise haber llegado a esta situación, pero las circunstancias nos llevaron a ello. Además, se unió que había mucha presión en la calle con mucha gente intentándonos dividir desde el comienzo. No obstante, nosotros no nos hemos negado a hablar con ellos y estamos abiertos a llegar a nuevos acuerdos.

—Ante la situación actual del gobierno municipal, ¿teme una moción de censura?

—Es una cuestión de la que no puedo opinar. Cada persona es libre de hacer lo que considere oportuno y la moción forma parte de las reglas del juego.

—Estando en minoría, ¿ve factible sacar el día a día del Ayuntamiento?

—Considero a mi equipo suficientemente capacitado para gobernar. Sin embargo, ahora estamos obligados a llegar a consensos con el resto de fuerzas y a lo mejor es hasta positivo porque todo lo que se realice tendremos que negociarlo siempre.

—En varias ocasiones la Junta ha mostrado su apoyo al Consistorio, pero por el momento no se ha concretado en nada. ¿Ha quedado en el olvido?

—Desde el principio me he sentido apoyado por ella. De hecho, el 3 de abril, el presidente, Alfonso Fernández Mañueco, tenía programada una visita a La Bañeza para hablar de varios proyectos y concretar algunas cosas, pero nos hemos encontrado una pandemia que lo ha paralizado todo. Igual los proyectos ya no pueden ser tan ambiciosos, pero siguen en pie.

—La creación de suelo industrial público fue una de sus grandes apuestas, pero en la ciudad hay otros dos polígonos industriales que aún no están llenos. ¿No cree que sería mejor dotar primero a éstos de empresas ante la crisis actual?

—El problema es que son privados, lo cual respeto, pero a los precios que ellos ponen el terreno yo no lo puedo asumir. Es mejor crear un polígono municipal y nosotros seguimos empeñados en ello. Ahora no podemos ir tan rápido como quisiéramos, pero sí ir preparando los pasos.

—Otros proyectos como la Escuela de la Hostería, el Aula de la Naturaleza o los museos de la Moto o el Carnaval, ¿están en marcha?

—Todos están iniciados. No anunciamos nada porque no nos gusta vender humo. Para todos se han hecho actuaciones, preparando ubicaciones, cómo financiarlos, etc. Pero hay que entender que a partir de ahora contaremos menos recursos.

—Y las negociaciones con los propietarios del Museo de las Alhajas, ¿siguen abiertas?

—La voluntad del Ayuntamiento es que se quede y estamos dispuestos a negociar. Ahora está todo parado por la situación. Además, me consta mucho que la intención de Olga Cavero es intentar que el museo siga estando en La Bañeza.

«Estamos abiertos a poder llegar a nuevos acuerdos con Ciudadanos»