jueves 19/5/22
Laciana

La estrella polar guía la inclusión

El proyecto de Laciana con los Cinco Sentidos toma como eje para su recorrido la constelación de la osa mayor, que contará con diferentes áreas olfativas, visuales, táctiles, gustativas auditivas
Plantación de árboles en la zona que ocupará el bosque de los sentidos y mapa del proyecto. ARAUJO
Plantación de árboles en la zona que ocupará el bosque de los sentidos y mapa del proyecto. ARAUJO

El proyecto impulsado por la reciente asociación Laciana con los Cinco Sentidos, denominado el Bosque de los Cinco Sentidos y que estará ubicado en la pedanía lacianiega de Sosas, toma como referencia para este espacio la constelación de la osa menor y la importante relación del oso con la comarca «las estrellas siempre se han utilizado como guía y nos señalan los caminos a seguir», destacan desde la organización, bajo el lema La inclusión es el camino.

Con este proyecto se recreará un bosque mixto de la zona accesible a todos los ciudadanos y tendrá distintas zonas: la olfativa y de descanso, con distintos aromas; la del gusto, donde se podrán probar los frutos comestibles de algunos arbustos, un pasillo sensorial acústico y una zona visual donde se localizará un mirador. Mientras que los sentidos táctil y visual están representados de forma general con las texturas de los materiales, los colores y formas de la vegetación. «Hemos tenido en cuenta el despertar de los sentidos, contemplando distintas zonas donde despertarlos», precisan.

Respecto a la estrella polar, estaría localizada en la entrada e indicaría el comienzo del recorrido. Esta estrella siempre marca el Norte, «ese que no queremos perder en nuestros proyectos», matizan desde la asociación, a la vez que recuerdan que las estrellas de la constelación serían puntos de iluminación que mostrarían el camino a seguir. Y en la parte inferior del trayecto asomará una cabeza de oso emergiendo de la tierra que culminaría el final del recorrido.

Un proyecto que pretende conseguir un ritmo entre zonas abiertas y cerradas para crear distintas sensaciones. Otros elementos que podrán contemplarse en la zona serán nidos para aves y para insectos, una fuente artesanal accesible para poder beber, un sistema de riego mediante aspersión y un estanque.

Para añadir valor al proyecto, sus promotores han incorporado el arte denominado land art o arte de la tierra, a través de volúmenes creados con materiales naturales. Por un lado, asientos en la zona de descanso, que dibujen relieves donde poder relajarse mientras se contempla el cielo o el paisaje y se disfruta de los aromas y sonidos, «una forma de estar en contacto con el suelo revestido de vegetación, descubrir sus texturas y conectar con la tierra», añaden.

Entre los objetivos que pretenden con este plan es la accesibilidad a personas con discapacidad, despertar los sentidos a través de texturas y sonidos, crear un lugar de interacción y de aportación por parte de los visitantes, a la vez que sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Respecto a los materiales usados para este proyecto se encuentran un total de siete luces en la zona del merendero que «representan cada una de las estrellas que componen la constelación de la Osa menor», mientras que para el suelo utilizarán grava compactada, para las zonas entre árboles, así como cantos rodados, losas de pizarra, madera y musgos. En el cercado y la entrada utilizarán materiales naturales «para una mejor integración regular», así como en la construcción de la cabeza del oso. Un proyecto que ya dio comienzo con la plantación de 80 árboles en la zona en la que se desarrolla el proyecto.

La estrella polar guía la inclusión
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