domingo. 26.06.2022

Un estudio demuestra el declive poblacional del urogallo cantábrico

El área ocupada por la subespecie en la cordillera se ha reducido en un 83% desde 1970
                      Mapa en el que se comprueba cómo se ha reducido el hábitat del urogallo cantábrico. IREC
Mapa en el que se comprueba cómo se ha reducido el hábitat del urogallo cantábrico. IREC

Un estudio impulsado por el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) demuestra que desde 1970 se ha producido una reducción de un 83 por ciento del área poblacional ocupada por el urogallo en la cordillera Cantábrica. Un investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) adscrito al IREC, José Jiménez, ha señalado que el análisis de esos parámetros demográficos confirman «las causas inmediatas de un declive», porque son «claramente insuficientes para mantener una población estable».

Por ello, los autores de esa investigación, dada a conocer por el IREC en un comunicado, sugieren trabajar para mejorar el reclutamiento y la supervivencia del urogallo y hacer una gestión forestal que fomente su conservación. Además, señalan que la gestión de la especie debería incluir la «evaluación y consideración de la viabilidad genética» de esta población. El urogallo occidental (Tetrao urogallus), considerado por los expertos el mayor del mundo, es una especie forestal circumboreal de la que solo quedan dos poblaciones en España, una en la cordillera Cantábrica y otra en los Pirineos.

Ambas sufren en los últimos años, según los investigadores, un retroceso poblacional lo que motivó su declaración en 2018 como «especie en situación crítica». Por ello, científicos del IREC, en colaboración con investigadores y técnicos de gestión de la fauna silvestre de varias instituciones portuguesas, suizas y españolas, han utilizado modelos de captura-recaptura espacial y muestreo no invasivo de ADN para estimar el tamaño actual de la población de urogallo en toda la cordillera Cantábrica.

Para la evaluación de su estado poblacional, han analizado la trayectoria de la población en los últimos 42 años (1978-2019) en 196 leks de la vertiente sur de la cordillera, utilizando un modelo poblacional integrado.

Así, en el estudio de los principales parámetros demográficos se ha estimado el tamaño de toda la población del urogallo en unos 191 individuos, con 60 hembras y 131 machos.

En sus conclusiones, destacan que los resultados sugieren «una situación extremadamente grave para la supervivencia del urogallo cantábrico incluso a medio plazo» y añaden que «aunque la supervivencia anual aparente es similar a la estimada en otras poblaciones, suele ser el factor demográfico más importante para una especie longeva) y debe estudiarse para incorporarse con precisión en futuras acciones de gestión». Sobre el hábitat, los investigadores estiman que el arándano idealmente debería cubrir entre el 15 y el 20 % del suelo, «pero observamos que la productividad del arándano también está relacionada con el pastoreo y la presión de ramoneo de los ungulados».

Asimismo, señala el informe que la protección del urogallo en España durante las últimas décadas «se ha basado principalmente en la conservación pasiva» y que el desarrollo general de la vegetación en la cordillera Cantábrica «ha sido hacia una estructura forestal densa, con una cobertura del suelo escasa y espacialmente limitada». «Aún aceptando el hecho de que puede ser posible que el cambio climático sea un factor principal en la disminución, enfatizamos que aún hay espacio para desarrollar una gestión más activa, donde se debe implementar la gestión forestal para la conservación del urogallo, considerando como bien la gestión de ungulados salvajes y domésticos», añade el estudio.

Un estudio demuestra el declive poblacional del urogallo cantábrico
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