martes 15/6/21
ECOLOGÍA TRAS EL DESASTRE

Un estudio evalúa las pérdidas en la sociedad del incendio de La Cabrera

Este trabajo pionero se basa en las percepciones de los habitantes para tratar de mejorar la gestión
Paisaje en La Cabrera después del incendio.

En el marco de los proyectos de investigación Fireseves y Sefirecyl —que coordina la Unidad de Investigación Consolidada ‘Ecología Aplicada y Teledetección’ del Área de Ecología de la Universidad de León, en colaboración con la Universidad de Santiago de Compostela (USC), la Universidad de Valladolid (UVA) y el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM)— los investigadores van un paso más y a la labor más técnica se une un estudio pionero que pasa por captar las percepciones de la población para evaluar las pérdidas que dejó el incendio de La Cabrera, que en agosto de 2017 arrasó casi 10.000 hectáreas, desde la óptica de los propios lugareños. Se persigue, así, identificar las condiciones pre-incendio que afectan a la severidad de los mismos, y facilitar la recuperación post-fuego de los ecosistemas afectados y de los bienes y servicios que proveen a la sociedad y que se pierden como consecuencia de estos siniestros.

En este contexto, el aula de Valdavido acogió el sábado la dinámica participativa sobre Servicios de los ecosistemas de Cabrera: importancia y vulnerabilidad frente a incendios, un encuentro, organizado con el respaldo del Instituto de Estudios Cabreireses y la Junta Vecinal dentro del Magosto Ambulante, que corrió a cargo del profesor Emilio Díaz Varela de la Universidad de Santiago de Compostela.

Además, Leonor Calvo, Reyes Tárrega, Elena Marcos, Angela Taboada y Rayo Pinto, integrantes del equipo de investigación de la ULE, participaron en la elaboración de entrevistas que permitirán conocer la importancia que los habitantes de la comarca de la Cabrera dan a los servicios que ofrecen sus ecosistemas —tales como el aprovechamiento, la calidad del agua, la ganadería, la energía e incluso la importancia para la propia sociedad y la cultura— y a la pérdida de los mismos por el efecto del fuego. Los asistentes colaboraron en un ‘mapeo participativo’, para localizar en el mapa del área afectada por el incendio forestal de agosto de 2017 aquellas zonas en las que consideran que se han producido los mayores impactos por los fuegos, así como aquellas más vulnerables frente a la posibilidad de nuevos incendios, y que, por lo tanto, precisen ser priorizadas en actuaciones para su protección.

Una vez más, la sensación de abandono y el agravio comparativo con otras zonas que, tras el siniestro, sienten los habitantes de la comarca por parte de las administraciones sobrevoló el encuentro. Un sentimiento que se unió a la pérdida del paisaje, como una de las principales consecuencias del incendio, además de constatar que debido a las riadas posteriores y a la acumulación de cenizas ha muerto la fauna de los ríos y se ha notado un importante descenso en la presencia de aves. Los participantes también destacaron la angustia vivida durante los desalojos o la afectación que el fuego tuvo en algunos de los canales romanos.

Todavía, a día de hoy, casi año y medio después del incendio, los lugareños siguen pagando las consecuencias del fuego. En este sentido destacaron que pueblos como Trabazos o Forna siguen sin tener arregladas las canalizaciones. Además, los participantes apuntaron las consecuencias económicas que para muchas juntas vecinales tiene la prohibición del aprovechamiento del monte y no poder sacar a subasta los cotos de caza. «Santa Eulalia no tiene luz por las noches porque no puede hacer frente a ello y en Iruela hay subvenciones que se han perdido al no poder completar la parte que corresponde a la administración local», apuntaron. También algunos participantes pusieron el foco en el interés de la Junta de replantar las zonas quemadas con pino, una especie que no es autóctona y que no aporta valor al paisaje cabreirés.

Ahora, esta información, que se completó con las encuestas que se realizaron durante la jornada, será esencial para que los investigadores de estos proyectos en marcha definan qué estrategias de gestión son más eficaces para restaurar la provisión de los servicios ecosistémicos de mayor relevancia social y cultural en el menor tiempo y con el menor coste posible.

Un estudio evalúa las pérdidas en la sociedad del incendio de La Cabrera
Comentarios