domingo 22.09.2019

El fuego se cobra 2.112 hectáreas este trimestre, 731 más que en todo 2018

Sólo en el mes de marzo se declararon 105 incendios forestales que calcinaron 1.128 hectáreas.
El fuego se cobra 2.112 hectáreas este trimestre, 731 más que en todo 2018

María carnero | león

León vive su año más atípico de los últimos años respecto a incendios forestales. La extrema sequedad de los montes, por la ausencia de precipitaciones hasta estos días de abril que han comenzado las lluvias, forzó a la Junta de Castilla y León a declarar hasta el pasado día 4 peligro medio de incendios forestales, algo inédito en esta época del año.

Desde el pasado mes de enero hasta el 31 de marzo de este año el fuego ha calcinado un total de 2.119,6 hectáreas, en 193 incendios, de las 4.008,31 quemadas en toda la Comunidad, según datos de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León. Este balance no tiene nada que ver con el registrado en el mismo periodo de 2018 —el año con menos incendios de las tres últimas décadas—, en el que se contabilizaron 45 incendios que dejaron tan sólo 200,7 hectáreas quemadas, diez veces menos que lo que llevamos de este año.

De hecho, durante estos tres meses han ardido en León más hectáreas que en todo 2018 que se saldó con 204 incendios que afectaron a 1.388 hectáreas, 731 menos que en lo que va de trimestre.

De las 2.119 hectáreas calcinadas este trimestre, 138,86 fueron superficie arbolada, 1.851,91 matorral y monte bajo y 128,83 pastos.

El 2019 se está caracterizando por ser un año hidrológico especialmente seco, entre un 30 y un 54% según provincias y comarcas. De hecho sólo llovió en noviembre y en enero normal, el resto de los meses —octubre, diciembre y especialmente febrero y marzo— han sido secos.

Además se han registrado períodos de temperaturas muy elevadas en principios de enero y en gran parte febrero, y la humedad relativa ha sido menos de la media general.

Por ello la Junta de Castilla y León se ha visto obligada a declarar muchos peligros medios provinciales y se han suspendido quemas autorizadas.

Cabe destacar la fuerte siniestralidad del 4 al 8 de enero, muy atípica y debida a esas condiciones de sequedad. Sólo entre en enero —el mes normalmente más frío y húmedo del invierno— se contabilizaron en León 49 siniestros que dejaron tras de sí 416 hectáreas quemadas. Una situación similar, aunque con menos siniestros pero más virulentos, se ha vivido en febrero, donde no se han registrado precipitaciones y donde las temperaturas también han sido suaves. El mes se cerró con 39 incendios y 574 hectáreas quemadas. Por último, en marzo ha sido un mes de elevada siniestralidad, especialmente centrada en segunda y tercera semana, en las que se han concentrado la mayor parte de los 105 incendios declarados en León, en los que ardieron 1.128 hectáreas.

La única noticia positiva que puede deducirse de estos datos es que han aumentado el número de conatos, incendios menores de una hectárea, lo que indica que la respuesta de los medios de la lucha contra el fuego desplegados hay intervenido antes de que se conviertan en incendios de mayor envergadura.

De hecho, a nivel autonómico, en el último decenio el porcentaje de conatos ha pasado del 50 al 62,87%. Esto indica que se han registrado más incendios que la media pero han quedado un 12,87% más en conatos

Mayor despliegue

Desde principios de año, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha puesto en marcha un despliegue de medios superior a la media. De las seis autobombas disponibles en enero pasaron a trece en febrero y catorce en marzo.

Por lo que se refiere a los romeos (cuadrillas de tierra), de las cuatro disponibles hasta la fecha se aumentaron hasta siete durante el trimestre, con posibilidad de más si fuera necesario. Estas cuadrillas también realizan tratamientos selvícolas preventivos.

Lo que sí se ha mantenido es el helicóptero más una ELIF (cuadrilla helitransportada), que en febrero fueron dos, que además realizan labores preventivas. Se cuenta con más helicópteros si la situación se complica y se mantiene un retén de buldocer.

Desde la delegación territorial se explica además que la dirección de los incendios la realizan los agentes medioambientales en primer término y, si se complicara algún incendio, intervendrán ingenieros forestales de la Sección de Defensa del Medio Natural y Servicio Territorial, supervisando toda la gestión del operativo.

También quieren dejar claro que se trata de medios de León que pueden ser ampliados con los de otras provincias de la comunidad en caso necesario y de forma recíproca. También se puede solicitar medios del Estado si se agrava la situación.

El fuego se cobra 2.112 hectáreas este trimestre, 731 más que en todo 2018