jueves 26/11/20

La fuente de energía por la que apuesta el Gobierno para reducir el efecto invernadero

Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) abrió el pasado 29 de julio, el periodo de información pública de la Hoja de Ruta del Hidrógeno: una apuesta por el hidrógeno renovable, un documento que tiene por objeto proporcionar las señales adecuadas para fomentar el desarrollo de estas tecnologías en España, con gran potencial para la cadena de valor industrial del país y consolidar un sistema eléctrico 100% renovable antes de la mitad de siglo.

El borrador de la Hoja de Ruta incluye 57 medidas para, entre otras cuestiones, preparar el marco regulatorio y favorecer la investigación e innovación, y marca objetivos a 2030, entre ellos, alcanzar una capacidad instalada de electrolizadores, el sistema para obtener hidrógeno renovable empleando agua y electricidad de origen renovable como materias primas, de al menos 4 gigavatios (GW).

Define las oportunidades que abre el hidrógeno para España, entre las que destacan su contribución a la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero, por cada kilogramo de hidrógeno renovable que sustituye a un consumo existente de hidrógeno no renovable, se evitan 9 kg de CO2 a la atmósfera. Además, permitirá la penetración de un mayor porcentaje de energías renovables en el sistema eléctrico; ayudará a disminuir la dependencia energética nacional; favorecerá la descarbonización de los sistemas energéticos aislados, especialmente los insulares; y contribuirá a que España pueda maximizar su potencial, en términos de generación de empleo y actividad económica, asociado a la transición energética.

Además de su potencial como vector energético, al permitir el almacenamiento de energía a corto y largo plazo, lo cual aporta gestionabilidad al sistema; el hidrógeno presenta otras ventajas como su utilización en pilas de combustible o su posible producción a partir de biogás sostenible procedente del sector agrario o de residuos sólidos urbanos, incentivando así la economía circular.

Las tecnologías de hidrógeno son interesantes en diversos ámbitos, incluyendo el residencial, pero destacan sus aplicaciones industriales. De hecho, en la actualidad, la industria es el principal usuario de hidrógeno en España, con un consumo en torno a 500.000 toneladas anuales, fundamentalmente producidas a partir de gas natural. En este caso, la sustitución por hidrógeno renovable representa una oportunidad para la descarbonización del sector, que además puede incorporarlo a nuevos segmentos.

La fuente de energía por la que apuesta el Gobierno para reducir el efecto invernadero
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