lunes 29/11/21
Algo se está moviendo en Saludes de Castroponce

Una fuerza que nace del pueblo

La Asociación Cultural El Salvador llega a los 300 socios en una localidad de 120 habitantes, lo que le permite asumir un intenso programa de actividades al que han destinado más de 5.000 €
Mural realizado por los vecinos sobre las fiestas del pueblo. DL

Hay datos que pasan desapercibidos, pero que si se traspasan a otro contexto serían espectaculares, imposibles. Que un colectivo, sea cual sea, llegue a más que duplicar la población en la que se asienta es simplemente sorprendente. Es el caso de la Asociación Cultural El Salvador de Saludes de Castroponce que este verano ha alcanzado los 300 socios cuando la localidad apenas llega a los 120 habitantes. Es, por ejemplo, como si en la ciudad de León hubiera una que tuviera más de 250.000 miembros, algo impensable. «Pensábamos que la asociación no podía crecer mucho más, pero este verano hemos superado los 300 socios, gracias en gran medida a las actividades realizadas en estas semanas, pensadas en la mayor participación posible», afirman desde la junta directiva. Y añaden que «tenemos que agradecer infinitamente la confianza de todos los socios y su contribución a las actividades y al pueblo en general».

Este verano el colectivo retomó las excursiones, con tres salidas, se organizaron sesiones de monólogos, un cuentacuentos y dos talleres de manualidades. «Apostamos también por un concierto en acústico y una fantástica actuación de teatro de calle con el Gran Rufus. Sin olvidar la divertida carrera en el Karting Castroponce en la que participaron medio centenar de socios», explican.

El colofón lo puso la pintura de dos murales. Uno participativo dirigido por Lolo dedicado a las fiestas de la localidad. Y otro realizado por el artista urbano Toño Prada, inspirado en un antiguo pajar.

En total se invirtieron 5.000 euros que la asociación asumió casi en su totalidad, «tras la negativa del Ayuntamiento de Pozuelo del Páramo a colaborar. Solicitamos la partida de fiestas y nos la negaron dos veces. La única ayuda vino de la Diputación».

Una fuerza que nace del pueblo