viernes 22.11.2019

Gastronomía, cultura del vino y algo «casi personal»

A. Domingo


Para el artista y director de la Academia Leonesa de Gastronomía, Ramón villa, pregonar la Fiesta del Vino de Valdevimbre es tanto como defender la identidad leonesa «tan maltratada», pese a su riqueza. Pero también mantiene una relación personal con el pueblo que hacen de este pregón algo especial.


Villa define Valdevimbre como un sitio acogedor. Allí se plantó con sus cuadros en las exposiciones que organizaba en los años 80. «Arte y gastronomía» son el nexo de unión entre el pregonero y la villa sobre la que cantará sus excelencias. «He sido testigo de la creación de los restaurantes» y también le ha tocado desde su faceta de miembro de los comités de cata de las denominaciones León y Bierzo y ha realizado una labor en favor de la conservación de los antiguos aperos utilizados en la viña en unos años en los que ha visto cómo crecían las bodegas, con unas elaboraciones de mayor calidad.


Pero el apego «casi familiar» de Villa con Valdevimbre lo marca la boda de su hija pequeña en la parroquia del pueblo. Tampoco ha faltado a multitud de ediciones de la Fiesta del Vino.


El pregonero señala que es difícil determinar cuál es en León la capital de la variedad Prieto Picudo, como defienden los lugareños. «Lo dicen también en Pajares de los Oteros, con cuyo alcalde me une gran amistad y también lo he apoyado en su feria», cuando le ha tocado ejercer de mantenedor. La paradoja es que Valdevimbre y Pajares «tienen razón» a la hora de atribuirse esta capitalidad. Una solución salomónica estaría en el reparto de este privilegio «al 50%», aunque «también Gordaliza del Pino, Valderas y Gordoncillo pueden atribuirse la capitalidad». El caso es que en una zona de producción tan amplia «de La Bañeza a Sahagún» —sus puntos más occidental al más oriental— «es difícil llegar a una conclusión. Pero ambos tienen razón».


Villa destacó el compromiso de la academia desde la capitalidad gastronómica de León, que se vivió más en la capital y que es necesario también llevar a los pueblos, dijo.

Gastronomía, cultura del vino y algo «casi personal»