jueves. 01.12.2022

Subida de precios del transporte con el encarecimiento de los combustibles, escalada de las materias primas y escasez de mano de obra. El sector de la construcción se enfrenta a una tormenta perfecta que ya ha empezado a mostrar su peor cara. Según datos de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC), cuatro de cada diez empresas se han visto obligadas a paralizar sus obras y más de un 65% está sufriendo retrasos ante el imparable incremento de costes que transforma en pérdidas lo que hace solo unos meses era rentable. Solo por el encarecimiento de las materias primas, especialmente madera, piedra y cobre, el coste total de las obras se ha encarecido más de un 22% en los últimos meses. Una situación que también ha puesto en alerta a la Administración, con unos sobrecostes en los contratos de obra pública que los constructores no pueden asumir en solitario, según denuncian desde estas compañías. La amenaza de la cancelación de proyectos está en el aire. Y esto, entre otras cosas, supone un serio riesgo de ejecución para los más de 35.000 millones de euros que el sector recibirá en los próximos meses en forma de fondos europeos. Conscientes de la urgencia por cumplir los hitos comprometidos con Bruselas, el Gobierno tiene preparada una nueva fórmula que permitirá reequilibrar de forma automática los contratos a la evolución de los precios de las materias primas. Este mecanismo, que se aprobaría por real decreto en Consejo de Ministros, sería similar al que regía hasta la reforma de la Ley de Contratos del Sector Público de 2007, que eliminó esas revisiones de precios de los contratos. «La idea es que ese reequlibrio sea tanto al alza como a la baja, según las alteraciones en los precios posteriores a la presentación de los proyectos», indican fuentes consultadas.

El Gobierno ultima una norma para limitar el golpe de los precios en la obra pública
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