jueves 26/5/22
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Mesa redonda 'Tecnología y tecnificación en el mundo rural'. RAMIRO

La primera mesa redonda de la segunda jornada del Congreso de Agroalimentación organizado por Diario de León ha abordado esta mañana el reto de la tecnología y la tecnificación en el medio rural. Para ello se ha contado con la intervención de Roberto Ruiz, responsable de Negocio Agrario de BBVA España, que ha confirmado la “auténtica revolución” tecnológica que ha vivido el campo en los últimos lustros. En este sentido, explicó que el BBVA ha sido pionero en la digitalización de los servicios con una de las mejores aplicaciones tanto para clientes particulares como para empresas, ya que “somos conscientes que una mejora de la productividad implica una mejora de la rentabilidad”

Ruiz asegura que el mundo rural vive en estos momentos una segunda oleada de tecnificación, donde se trata de introducir aspectos como la inteligencia artificial aplicados al campo. Por eso, desde su departamento se ha puesto en marcha un servicio desde el que se asesora a los agricultores y ganaderos, se les recomiendan soluciones tecnológicas a sus problemas y se les ofrecen los productos financieros necesarios para ello. “Lo que sí hemos observado es que en el mundo de la agroalimentación no se ha asumido esta digitalización con la misma intensidad que en otros sectores”, ha asegurado el responsable del BBVA, que sí considera que “es un sector con mucho potencial a la hora de incorporar esas nuevas tecnologías que pueden ofrecer soluciones muy claras a problemas muy concretos”.

Ruiz confirmó que en estos momentos, en España está cayendo una auténtica lluvia de millones procedentes de los fondos para la recuperación y que gran parte de ellos están destinados a la modernización, pero “no todo el mundo sabe muy bien a que pueden optar”. Por eso desde su departamento se les asesora sobre el acceso a estos fondos para que puedan conocer cómo pueden beneficiarse de esas ayudas. “Hay mucho dinero, muchos objetivos, pero no siempre se tiene muy claro lo que hay que hacer", insiste.

Otro de los aspectos en los que se incide en el BBVA es en el tema de la sosteniblidad ambiental, ya que “es algo que ya no es negociables ya que es una realidad indiscutible”. Por eso parte de sus esfuerzos se centran en ayudar a cambiar esas sociedad que se ha cimentado en los recursos fósiles para que pasen a los renovables, “Es nuestro gran reto”. Por eso se trabaja mucho en que cada agricultor conozca qué huella de carbono genera, y se corrija,  y se busque la manera de que ellos mismos sean capaces de capturar el CO2 que hace falta, como una necesidad, pero también como un negocio para ellos. “Lo que sí es cierto —reconoció— es que con toda esa información que tenemos a nuestro alcance no siempre somos capaces de ofrecer soluciones útiles a los problemas del campo”.

De esta misma opción se muestra José Francisco Fernández, director general de iRiego, que considera que al agricultores “más que decirles qué deben hacer hay que escucharles y ver lo que realmente haces para buscar una solución a su problema”. Fernández hizo una animada defensa del mundo rural —azada en mano— y dijo abiertamente que las personas de pueblo “debemos salir ya del armario, ya que hay demasiados tópicos en los pueblos”. Por eso insistió que cuando se buscan determinadas soluciones en el mundo rural, como por ejemplo la despoblación, hay que hacerlo teniendo en cuenta a la gente de los pueblos. “Se habla de la digitalización del campo como justificado y queriendo quitar la imagen del señor de la boina, cuando lo cierto es que llevan ya muchos años aplicando la tecnología punta a su trabajo diario. Tu te montas en un tractor y es como si te subes a una nave espacial”. En este sentido recordó que hay que desmitificar al señor dela boina que “son mucho más felices y a veces más tecnificados que los de la ciudad”.

Fernández ha insistido además que muchas veces lo que conseguimos con los tecnicismos y con los anglicismos con los que intentamos introducir a las nuevas tecnologías al mundo rural es “alejarnos más de ellos, ya que esa realidad no tiene nada que ver con la suya”. Lo que hay que buscar es la manera de mejorar su rentabilidad y su comodidad sin complicarles la vida. Desde iRiego, explica, “se les ayuda a regar mejor, para que aprovechen mejor el agua, sin decirles que lo que tienen que hacer, solo escuchando lo que hacen para buscar soluciones”.

Por su parte, el director de la Escuela de Ingenieros Agrícolas y Forestales de la Universidad de León, Pedro Aguado, puso de manifiesto que la tecnología no es algo exclusivo de ningún sector. “Cada vez estamos más digitalizados, incluso en nuestra vida cotidiana, y lo mismo ocurre con la agricultura”, explicó. En ese sector, como en todos, el agricultor y el ganadero se ha dado cuenta de que necesita ser cada vez más profesional por las nuevas exigencias y los nuevos productos con los que se encuentra. Por eso insiste en que cada vez se necesitan más trabajadores cualificados, el problema está en que “la gente, los jóvenes son cada vez más urbanistas y no tienen interés por el mundo rural, por eso no llega gente a la escuela a la que formar y es mucha la demanda de profesionales que no está llegando y que no logramos satisfacer”. Y ese desinterés, lamenta Aguado, “es por desconocimiento del sector”. Un sector que, según apunta, tiene en León un gran potencial, ya que “somos la provincia con más sellos de calidad de España, somos una auténtica potencia del regadío, con más del 45% de la superficie cultivable modernizada, cuando la media española es del 20%, y con una riqueza natural muy importante”. Para Aguado, todo ese potencial tiene que darse a conocer.

El gran reto tecnológico es ofrecer soluciones útiles a los problemas del campo
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