jueves 22.08.2019
| Reportaje | La villa de Yecla |

Historia de una localidad desaparecida La ermita más venerada

Vista panorámica del paisaje de la localidad
Vista panorámica del paisaje de la localidad
Los habitantes de la localidad de Villaverde de Arcayos y los pueblos limítrofes a la ribera del Cea celebran con gran júbilo y devoción la festividad de La Asunción en el blanco Santuario situado en un altozano a corta distancia del pueblo. El nombre de Yecla o Iecla aparece en un documento latino en la donación del rey Sancho I de Castilla al Monasterio de Sahagún, de la villa «que llaman Ribera roja de Calaveras junto al río Ceia (Cea) y sobre la villa que llaman Yecla» igualándola con la villa de Calaveras. El documento afirma cierta uniformidad al situar estas dos villas en torno a la ribera del Cea. Estas localidades, al quedar integradas en el Abadengo de Sahagún, en virtud de la donación regia, señala su proximidad al río Cea y en el entorno de su ribera. El nexo más cierto entre las dos es la inserción en la propiedad del citado Monasterio, debido a la donación del monarca Sancho I de Castilla. Un poco de historia Villaverde de Arcayos es hoy un núcleo urbano alegre y acogedor, asentado sobre las aguas del Cea. Actualmente disfruta de una próspera agricultura cerealista y herbácea en las tierras llanas de la villa, regadas por el pequeño río Camba -Reguero del Valle- que nace en el monte de su nombre, muy próximo al páramo palentino. Hace 30 o más años, mediante una obra de ingeniería hidráulica, se trajeron los manantiales de Valdelafuente. De esta traída se ha beneficiado Villaverde con la mayor afluencia de agua, que ha hecho intensificar los variados cultivos agroalimentarios y herbáceos en el Pago como se le viene denominando por estos lares. También se beneficia, de las aguas de Valdelafuente, el Santuario de Santa María de Yecla. Sus devotos y visitantes, gracias a esta agua, pueden saciar su sed y refrescar sus fauces en los cristalinos chorros de sus caños que chapotean en la pila de la abundosa fuente. El verdor casi perenne del Pago puede ser la causa de la procedencia etimológica de Villaverde (Villa-verde). Monumentos de Villaverde Esta localidad conserva como vestigios antiguos la gran Iglesia parroquial del siglo dieciocho, con un altar barroco del estilo de Becerra, encuadrado por pilastras y repisas, y un trazo de relieves. Existe también un edificio señorial que los habitantes llaman el Palacio , del que permanece la primitiva entrada con su arco y entablamento. La capitalidad de estas tierras, a mediados de siglo doce parece haber radicado en Almanza desde que el Rey Fernando II se vió obligado a dedicar una atención especial, política y militar, a la línea del Cea para defender la integridad de su Reino leonés frente a las pretensiones castellanistas surgidas del desventurado testamento de Alfonso VII. Integrado Villaverde en el Señorío de Almanza, ambos pasan al patrimonio del Almirante de Castilla, Fradique Enríquez, por donación del Rey Juan II, otorgada en la ciudad de Toro, perteneciente a la provincia de Zamora, el 21 de octubre del año 1541. La localidad de Yecla ha desaparecido y no se conoce las circunstancias y cuando sucedió. Desde el siglo dieciocho se eleva en un altozano quizá, no lejos de la desaparecida villa, el blanco santuario orientado hacia el Sur, dedicado a Nuestra Señora de Yecla. Desde la meseta de esta localidad se puede divisar una amplia vega conocida como La Vega de Yecla . Este santuario es objeto de gran veneración y devoción por parte de los habitantes de los pueblos que se encuentran en la ribera del Cea. Restauración reciente La espadaña, que ha sido restaurada hace poco tiempo, ya desprovista de toda protección contra el impacto corrosivo de los vientos, las lluvias y las nieves que la azotan en los duros inviernos y cambios climáticos de la meseta castellana.

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