martes. 09.08.2022

Una «parte preocupante» del territorio de la Unión Europea (UE) se encuentra en riesgo de sequía, algunas zonas en grado de aviso (46 %) y otras en alerta (11 % de la UE) y España es una de la áreasmás afectadas, según el informe «Sequía en Europa-julio de 2022», publicado ayer por la Comisión Europea.

El estudio, elaborado por el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, destaca que la situación «es difícil en toda la Península Ibérica» y que «en España, los volúmenes de agua almacenada en embalses son actualmente un 31 % inferiores a la media de los últimos diez años». En Portugal la energía hidroeléctrica almacenada en embalses «está a la mitad de la media de los siete años anteriores».

«Ambos países (España y Portugal) están experimentando condiciones propicias para los incendios forestales», señala el documento. En los países expuestos a niveles muy altos de sequía, el estrés por agua y calor «está reduciendo el rendimiento de los cultivos» desde una perspectiva ya negativa para los cereales y otros cultivos, añade el documento. España, Francia, Rumanía, Portugal e Italia «tendrán que hacer frente a esta reducción del rendimiento de los cultivos», precisa.

El informe analiza también las olas de calor de los últimos meses. Dice que tras una primavera «atípica», la sequía en gran parte de Europa es «grave», ya que el déficit de precipitaciones de invierno y primavera «se vio exacerbado por las primeras olas de calor». El cauce de los ríos en varios países se ha visto muy afectado y los volúmenes de agua almacenada también se agotan.

«En conjunto, esto puede requerir la adopción de medidas extraordinarias de gestión del agua y la energía en los países afectados», alerta el documento.

La falta de precipitaciones ha reducido significativamente el contenido de agua del suelo y esto «ha dificultado que las plantas extraigan agua del suelo», lo que ha provocado un estrés generalizado en la vegetación, concretamente en las tierras bajas de Italia, en el sur, centro y oeste de Francia, en el centro de Alemania y el este de Hungría.

El impacto de la sequía y las olas de calor expone más al campo español