martes 10.12.2019
| Reportaje | Tradiciones en Murias de Paredes |

La implicación de los vecinos salva la cultura

Amigos de Omaña volvió a preparar durante meses su actuación navideña, que tuvo como novedad una cena para todos los asistentes
La implicación de los vecinos salva la cultura
La implicación de los vecinos, desde los niños a los más mayores, resulta clave en el desarrollo de actividades culturales en el municipio de Murias de Paredes, según explicó la alcaldesa, María Carmen Mallo, que alabó la participación ciudadana en el programa navideño y en otras actividades que se habían puesto en marcha ya en octubre, en concreto el taller de teatro de la Asociación Cultural Amigos de Omaña, subvencionado por el Instituto Leonés de Cultura, que permite que personas de 4 a 86 años representen una pastorada ya tradicional en la zona, indicó Mallo.

La asociación de jóvenes del municipio colaboró con esta actividad en aspectos como el montaje, escenografía e iluminación. La novedad del acto de este año consistió en una cena, preparada y servida por Amigos de Omaña.

Carmen Mallo quiso destacar la «participación, colaboración y cooperación entusiasta de del grupo de teatro, ya consolidado, que forman vecinos de Montrondo, Murias, Senra, Lazado, Villabandín y Sabugo». La alcaldesa también mostró su reconocimiento «al nuevo párroco, don Paulino, y a la junta vecinal, así como a todos los vecinos del Ayuntamiento que colaboraron en el acto.

Mallo explicó que durante la Navidad, se exhibió un nacimiento formado por siluetas, que crea Fernando García. Las escenas de Belén «se incrementan año tras año y resaltan en el entorno de la iglesia recién restaurada», señaló la regidora.

La alcaldesa quiso destacar, además, la visita de los Reyes Magos, iniciativa de la asociación de padres y madres de alumnos de la comarca y respaldada por las ayudas de los ayuntamientos de Valdesamario, Riello y Murias de Paredes.

El municipio también dispuso de una ludoteca, financiada por la Diputación provincial. El Ayuntamiento asumió la cuota de inscripción de los participantes.

La implicación de los vecinos salva la cultura