martes 22/9/20
ECONOMÍA

La industria eólica cambia de rumbo y genera un millar de empleos este año en León

La crisis de las renovables destruyó casi 4.000 puestos de trabajo en la provincia
La industria eólica cambia de rumbo y genera un millar de empleos este año en León

Después de unos años en los que la modificación de las previsiones y la normativa española sobre las primas a pagar a las industrias generadoras de energía renovable dieran al traste con los grandes proyectos industriales que habían nacido poco antes en León con la producción de componentes eólicos, el sector parece estar cambiando de rumbo. De hecho, las previsiones para este año apuntan una recuperación de la actividad y el empleo en estas industrias que, si bien está lejos de recuperar los niveles anteriores al cambio de criterio gubernamental, perite por lo menos un respiro y aleja el fantasma del cierre de las industrias.

Los anuncios de las grandes empresas de construcción de componentes eólicos sobre la contratación de importantes bolsas de trabajadores, el ritmo creciente en la suma de plantilla de otras y la mejora que a raíz de su actividad se detecta en las industrias auxiliares y el empleo indirecto que generan permitirán crear a lo largo de este ejercicio alrededor de un millar de puestos de trabajo, según explica Manuel Luna, secretario general de la Federación de Metal, Construcción y Afines (MCA) de la Unión General de Trabajadores.

Internacionalización

La clave de las empresas que están consiguiendo recuperar la actividad pasa por las ventas al exterior, donde la industria de las renovables sigue demandando componentes. Sin embargo, a nivel nacional, y pese a los objetivos de generación con energía ‘limpia’ marcados por la Unión Europea, la ampliación del parque del régimen especial sigue prácticamente paralizada.

Luna destaca que la recuperación anunciada del empleo en el sector en los próximos meses está muy lejos de situarse en los niveles de actividad previos al desplome de la industria de componentes eólicos, que llevó a la desaparición de algunas de las principales empresas del sector que se habían creado en la provincia con capital local (como fue el caso de Coiper); y que puso contra las cuerdas la viabilidad del resto de las empresas.

El responsable sindical calcula que se han destruido alrededor de 4.000 puestos de trabajo, entre los empleos directos en la industria de componentes para palas eólicas y las auxiliares, pero también si se tiene en cuenta el importante volumen de actividad que genera en las actividades que se mueven alrededor de esta industria.

Las empresas del sector han vivido unos años marcados por los expedientes de regulación de empleo, los despidos y las amenazas de quiebra, aunque finalmente la mayor parte de ellas están reconduciendo su actividad hacia la exportación.

Todo ello con una fuerte apuesta por la modernización de las líneas de producción, que han llevado a instalar líneas de fabricación de aerogeneradores de última generación.

Lo que sigue paralizada es la previsión de ampliar el parque de generación eólica en la provincia, al igual que en el resto del país. La patronal del sector eólico y las autoridades energéticas calcularon en su día en 500 millones de euros la inversión pendiente en instalaciones que ya habían obtenido las autorizaciones administrativas, y habían negociado la financiación para llevarse a cabo.

La industria eólica cambia de rumbo y genera un millar de empleos este año en León