jueves. 07.07.2022
Campo

Los jabalíes se adueñan de la Valduerna poniendo en peligro los cultivos de la zona

Los agricultores han sufrido numerosos ataques en sus fincas y de continuar así arruinarán todo su sembrado

Casi a las puertas de las casas de los vecinos de Destriana, a menos de cien metros de la entrada al pueblo, es donde varias camadas de jabalíes han encontrado su mejor ‘restaurante’ para alimentarse durante las noches. Una cena en la que el plantón de remolacha o las patatas recién sembradas se han convertido en sus ‘platos’ favoritos; además de encontrar en los cultivos de centeno uno de los mejores lugares para hacer su sobremesa.

Una cena que repiten estos animales salvajes prácticamente noche tras noche y que está al borde desesperar a los agricultores de la Valduerna, especialmente a los de Destriana o Robledo, entre otros. Los jabalíes esperan a que caigan el sol para abandonar el monte y acercase a los pueblos para darse todo un festín a costa de los cultivos recién sembrados.

Una situación que de seguir así será «insostenible» a juicio de agricultores de Destriana como Alfonso Valderrey o Alberto Villalibre —que han sufrido el problema en sus propias carnes—, puesto que creen que si no se toman decisiones rápido, cuando quieran ir a recoger su cosecha al final de la campaña los jabalíes ya les habrán arado todo.

Rapidez o ruina

Si la Junta retrasa mucho las esperas de caza, creen que los jabalíes acabarán arrasando sus cultivos

Unos ataques de jabalíes que han sido constantes durante el último mes y esta última semana, llegando a dañar hasta más de la mitad del área sembrada de algunas de sus fincas. De hecho, Fidel, vecino de Destriana, asegura que «en una noche llegué a ver más de 20 jabalíes entre madres y crías poniéndose la botas con el plantón de remolacha». «Da igual que trates de espantarlos porque vuelven al rato o al día siguiente», sostiene.

En su caso, Alberto Villalibre ha visto como estos animales ungulados le han atacado una de sus fincas de patatas recién sembrada, además de aprovechar para dejarles sus heces. «Me lo han dejado casi todo arado», lamenta; a la par que bromea consternado: «hay patatas que las muerden y las dejan a la mitad, tienen hasta el paladar selecto».

Una problemática en el campo de la Valduerna —ya de por sí con constantes problemas para regar— que tienen claro como se soluciona. «La Junta tiene que autorizar las esperas lo antes posible para que se puedan cazar los jabalíes en esta zona afectada, que es coto de caza», indica Alfonso Valderrey. Además, asevera que «no soy cazador, pero es la única solución rápida para que no arruinen todos mis cultivos».

Un problema de ataques de jabalíes que han sufrido otros años, pero que la cantidad de estos mamíferos por los montes de la Valduerna se ha visto acrecentada a consecuencia de que el pasado 2020 el periodo de caza fuera más corto a raíz del confinamiento domiciliario.

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