domingo 22/5/22

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural insiste en que el Proyecto actual no cumple con muchas de las necesidades del regadío de la Comunidad Autónoma como son las tan necesarias regulaciones y aprovechamiento de los caudales, los nuevos regadíos, el aprovechamiento sostenible de las aguas subterráneas y las medidas contra la contaminación difusa.

A su rechazo al proyecto se han sumado el resto de los vocales de las organizaciones agrarias, y también comunidades de regantes. Especialmente significativo es el voto negativo de la Junta de Castilla y León, la administración que ejerce las competencias agrarias y medioambientales. También han votado en contra la CEOE, en representación de los empresarios de la Comunidad Autónoma, y, por razones distintas, Comisiones Obreras y parte de los colectivos ecologistas.

Para Asaja, sindicato mayoritario en Castilla y León, resulta significativo que el proyecto de PHD defendido por la Confederación Hidrográfica del Duero —y por tanto del Ministerio de Transición Ecológica, del que depende el organismo— haya contado con el apoyo sin fisuras de los representantes de las empresas hidroeléctricas. Para Asaja, «una vez más resulta evidente el alto grado de desconexión de la realidad que tiene el Gobierno en temas básicos para nuestra tierra, así como su nula capacidad de escuchar a las partes afectadas y conciliar intereses».

La Junta considera así frustradas las nuevas necesidades del regadío
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