La Junta insiste en que el conflicto debe solucionarlo el Estado

La Junta de Castilla y León no entra a valorar, de momento, el conflicto territorial entre Cabrillanes y Somiedo. A pesar de ser un proceso que determinará un nuevo límite entre la Comunidad y el Principado de Asturias, la administración autonómica considera que se trata de un «tema ministerial» ya que debe ser el Estado el que decida sobre el proceso.

Según señalaron fuentes de la consejería de Presidencia, «hasta que el Gobierno no se pronuncie no tenemos nada que valorar». La Junta justifica la presencia de sus técnicos en la reunión celebrada el pasado jueves en el Ayuntamiento de Cabrillanes argumentando que fueron como «meros observadores» y que acudieron «en calidad de invitados». Muy diferente es la postura que el Principado de Asturias ha adoptado en el conflicto desde su inicio, poniendo a disposición de Somiedo el aparato legal del Gobierno autonómico para litigar contra Cabrillanes.

Ahora sólo falta esperar a que el Estado aclare a quién pertenecen las hectáreas que Cabrillanes reclama como suyas pero que de momento siguen perteneciendo a la localidad asturiana de Somiedo. Parece que el conflicto se extenderá durante varios meses más.