sábado 26/9/20
Campo

León cierra un 2019 bueno en regadío, malo en secano e irregular en ganadería

Asaja defiende el maíz, cultivo líder y al alza en la provincia que amortigua la caída del sector
Los responsables de Asaja en la provincia de León durante la rueda de prensa que dieron ayer para hacer balance del año 2019. RAMIRO
Los responsables de Asaja en la provincia de León durante la rueda de prensa que dieron ayer para hacer balance del año 2019. RAMIRO

Bueno para los regadíos, malo para el secano y los cultivos frutales e irregular en ganadería. Ese puede ser el resumen del año 2019 para el campo leonés según el balance realizado ayer por la organización agraria Asaja. Con un producto estrella, el maíz, que con 71.800 hectáreas con una producción media de 12.500 kilos, ha aumentado un 20% respecto al 2018 con una producción de 862.663 toneladas. «Para nosotros éste no es un cultivo maldito. Más bien al contrario». De hecho «de cada 100 euros que factura el sector agrario de la provincia, 41 vienen del maíz, si se excluye la ganadería», aseguró el secretario regional de Asaja, José Antonio Turrado, que compareció junto presidente provincial, Arsenio García, el vicepresidente, Pedro Cañón, y otros miembros de la organización.

La modernización de los regadíos, las negociaciones de la reforma de la PAC, el aprovechamiento de los recursos hídricos o la nueva Ley de Caza de Castilla y León son los retos políticos que el sindicato agrario ve más importantes para el Gobierno de España y para la Junta de Castilla y León para este 2020 que acaba de comenzar.

Según los datos del Ministerio de Agricultura la renta agraria cayó un 8,6% en 2019, lo que si se extrapola a la provincia de León serían 22,2 millones de euros, «que es lo que habrían dejado de ganar nuestros agricultores». Aunque ésta es una provincia que tiene una gran zona de regadío «que amortiguó esa caída». En este decrecimiento de la rentabilidad agraria influyó el aumento del precio de los piensos para la ganadería y de los fertilizantes y fitosanitarios para el campo, aunque se mantuvieron las ayudas y se ralentizó la inversión. «Y eso no es bueno porque un sector que no invierte no avanza». Y a todo ello Asaja añade como factor negativo el alto precio de la tierra, «que sigue subiendo».

Por zonas, la más perjudicada el pasado 2019 fue todo el secano del sureste de la provincia, mientras que la que tuvo mejor año fue la de regadío del Páramo y el Esla. El Bierzo también pasó por importantes dificultades con una mala campaña en frutales y viñedo.

Por sectores, los cereales de secano tuvieron un año pésimo con una caída del 42%, el maíz registró una campaña de récord entre el destinado a grano y a forraje.

Incertidumbre en la Remolacha

La remolacha, cultivo estrella en otro tiempo en la provincia, pasa por sus peores momentos con descensos alarmantes de siembras con una caída del 23,8% en un solo año pasando de las 5.795 hectáreas de 2018 a 4.415 en 2019. Aunque la campaña, que aún está sin recoger, tiene una buena expectativa de producción, lo que ocurra en 2020 va a ser determinante para su futuro. «Asaja seguirá haciendo los esfuerzos para que este cultivo siga y no se cierren fábricas».

La campaña de patata fue buena con precios buenos. En alubias hubo un descenso del 24%, aunque hubo buenas condiciones de recolección. En cuanto a los frutales y viñedo, la cosecha de pera fue reducida, mientras que la de manzana, castaña o cereza «fue un desastre» y en uva se recogieron 21.500 toneladas, que están muy lejos de los esta provincia puede producir». El lúpulo tuvo una cosecha normal y en forrajes, muy bien en regadíos y muy malo en secano, que es donde están la mayoría.

Respecto a la ganadería, los censos se incrementaron en casi todos los sectores con ligero aumento en vacuno y descenso en ovino «que está en crisis permanente».

El comportamiento del mercado en 2019 tuvo peores precios la carne de vacuno, se mantuvieron los de la de ovino y fueron buenos para el porcino y el conejo.

En el vacuno de leche los precios se mantuvieron similares al año anterior, entre 3 y 5 céntimos más bajos que en el resto de Europa. «Esto hace que sólo subsistan las explotaciones mejor dimensionadas», con cierres constantes año tras año. Actualmente en la provincia de León quedan sólo unos 300 ganaderos.

Por su parte, la leche de ovino y caprino mantuvo sus precios, con ligeras subidas. La miel está ganado importancia.

León cierra un 2019 bueno en regadío, malo en secano e irregular en ganadería