jueves 23/9/21

León comenzará en otoño el nuevo Life para adaptar al oso cantábrico al cambio climático

El proyecto aborda el aumento de la actividad de la especie en invierno y el impacto sobre sus fuentes de alimentación
Una osa y su cría en un paraje de la zona oriental de la cordillera Cantábrica. FOP

El último proyecto Life para facilitar la adaptación del oso cantábrico al cambio climático aborda dos grandes efectos, por un lado la probabilidad de osos activos durante los meses de invierno, con una menor hibernación para el plantígrado debido a la subida de las temperaturas. Y por otra parte, se tratan el mipacto sobre algunas especies silvestres, como el arándano —ya que sus cosechas en los últimos meses han sido ya irregulares— y cómo se pueden sustituir por otras, según explicó el biólogo de la Fundación Oso Pardo (FOP), Fernando Ballesteros.

El proyecto, financiado por el programa europeo Life, está coordinado por la Fundación Oso Pardo y cuenta como socios con la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y la Fundación Patrimonio Natural, de la Junta de Castilla y León. El Gobierno de Asturias es cofinanciador a través de la Dirección General del Medio Natural y Planificación Rural.

Según explicó Ballesteros, dentro de las actuaciones concretas se llevará a cabo una campaña informativa con material, con material divulgativo dirigido a sectores que desarrollan actividades en los montes, como cazadores, senderistas, esquiadores o corredores de montaña, entre otros «se trataría de desarrollar buenas prácticas en zonas oseras o como actuar si te lo encuentras» destacó. La actividad se desarrollará en parajes de la comarca de Laciana, el Bierzo y la Montaña Central.

Además, también acometerán actuaciones para fomentar distintos frutos carnosos en este tipo de espacios, con la plantación de unos 150.000 árboles y arbustos autóctonos productores de este tipo de frutos en 225 pequeños bosquetes que ocuparán 155 hectáreas. Estos trabajos se desarrollarán en varias campañas, comenzando este próximo otoño-invierno, la segunda plantación tendrá lugar en el año 2022/2023 y la tercera fase será para el año 2023/2024 con plantación de árboles y mejoras forestales.

Por otra parte, se llevará a cabo un trabajo experimental en la restauración de castaños, que «se han dejado de gestionar o cuidar», ubicados en parcelas de las zonas de León y Asturias, cuyo objetivo es mejorar la producción de castañas, mediante la plantación de árboles injertados en «variedades que tengan mayor vulnerabilidad al cambio climático», matizó el representante de la FOP. Otras de las mejoras que también está prevista es en los bosques de robles, con las mejoras en las bellotas.

El proyecto arrancó con las primeras iniciativas a finales del año pasado y está previsto que se prolongue hasta marzo de 2025.

León comenzará en otoño el nuevo Life para adaptar al oso cantábrico al cambio climático