domingo. 29.01.2023

El río Ancares, el río Sella,  el complejo lagunar de Los Lagos de la Baña y tres manantiales son los seis nuevos enclaves leoneses que pasan a formar parte del Catálogo Nacional de Reservas Hidrológicas, que incluye por primera vez reservas naturales lacustres y subterráneas. 

El Consejo de Ministros aprobó este martes la propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), que incluye las dos reservas naturales fluviales que se sumarán a las nueve que ya están declaradas en la provincia leonesa. 

En concreto, se refiere a la cabecera del río Sella, en el desfiladero de Los Beyos, que incluye los cauces del río Eria, el arroyo de la Fonsella y el propio río Sella, en un tramo de 4.780 metros. 

La otra propuesta es la del río Ancares, que discurre por los municipios de Candín y de Vega de Espinareda. En este caso, la propuesta del ministerio, que incluye los cauces del río Cuiña y del río de la Vega, se distribuye a lo largo de 35 kilómetros.

También se han incluido los lagos de la Baña, como reserva natural lacustre, y tres subterráneas, el manantial conocido como la Fuente de la Lechera, en Palacios del Sil, y el manantial de Valdelastijeras, en Riello. También cuenta como reserva natural subterránea Los Garrafes de Bueida, una área del Cordal de los Huertos del Diablo, en el límite entre el Principado de Asturias y León.

Según el ministerio, esta propuesta ha sido fruto de los trabajos realizados por las Confederaciones Hidrográficas para la revisión de los planes hidrológicos de tercer ciclo (2022-2027). Así, se han identificado e incluido en la nueva planificación una serie de tramos fluviales, lagos y aguas subterráneas cuyas características les hacen meritorios para ser catalogados como reservas hidrológicas. 

Sin intervención
Las reservas constituyen un escenario inmejorable para evaluar los efectos que el cambio climático

El Catálogo Nacional de Reservas Hidrológicas, que da soporte a toda la información técnica sobre estos espacios, cuenta en la actualidad con 222 reservas naturales fluviales: 135 en cuenca intercomunitarias y 87 pertenecientes a cuencas intracomunitarias. Con estas incorporaciones, el Catálogo pasaría a contar con 289 reservas, incluyendo por primera vez reservas naturales lacustres y subterráneas.

Además, al ser espacios con escasas presiones por parte del ser humano, las reservas hidrológicas constituyen un escenario inmejorable para evaluar los efectos que el cambio climático está teniendo en los ecosistemas fluviales, lacustres, y aquellos asociados a masas de agua subterránea.

Con el río Ancares —de la cuenca Miño-Sil— y la reserva de la cabecera del Sella, en la cuenca del Cantábrico Occidental, León cuenta ya con once reservas fluviales. Las nueve primeras son en el río Lechada, en Boca de Huérgano, el Porma-Isoba, la del Duerna, Burbia, Omaña, Turienzo, Riosequino, Riocamba y Rebedul.

Todos estos espacios se han convertido en un laboratorio en el que las autoridades realizarán un seguimiento del cambio climático en estas masas de agua, protegidas por su buen u óptimo estado ecológico e hidromorfológico. Se trata de parajes en los que no ha existido acción del hombre o ésta ha sido mínima. Estos espacios se gestionarán de forma que puedan constituir «refugios climático». 

León incorpora seis nuevas reservas hidrológicas al Catálogo Nacional para medir el...
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