miércoles 20.11.2019
Campo

Llamas diseña una modernización que permitirá duplicar la producción de lúpulo

La mejora de las infraestructuras, que costará diez millones de euros, se ha diseñado especialmente para regar por goteo el cultivo
Representantes de las comunidades de regantes, del Gobierno central y de la Junta, durante la visita a una finca de lúpulo. CAMPILLO / ICAL
Representantes de las comunidades de regantes, del Gobierno central y de la Junta, durante la visita a una finca de lúpulo. CAMPILLO / ICAL

Llamas de la Ribera se dispone a acometer una modernización pensada especialmente para el cultivo del lúpulo, que supone una inversión por parte de la Junta de 10 millones de euros una vez que se ha finalizado la concentración parcelaria en el municipio. El proyecto afecta a unas 900 hectáreas de tres comunidades de regantes: Canal de Carrizo y presas Foreras y Camperón. La primera aporta 130 hectáreas, mientras que beneficiará a 331 de Camperón y 430 de la Forera, que, pese a aportar la mayor extensión, deja alrededor de la mitad del terreno que domina fuera de la actuación.


El portavoz de las comunidades de regantes, Valentín Suárez, apuntó que el nuevo regadío tiene capacidad «para duplicar las 500 hectáreas de lúpulo que existen en la provincia», poca extensión, pero con «unos ingresos brutos para el agricultor de 10.000 euros por hectárea», muy superiores a los que se obtienen en otras producciones. La modernización se ha diseñado especialmente para instalar riego por goteo y regar por gravedad —eliminando costes de electricidad— a demanda, explicó, y espera a conocer la capacidad de la toma de agua que se ejecutará para los terrenos de las presas Forera y Camperona para cerrar el proyecto técnico. Incidió en que el final de los riegos a manta frenará enfermedades como la del oídio, que ha atacado este verano especialmente al lúpulo.

 

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Mercedes Martín, y la presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), Cristina Danés, conocieron ayer el proyecto así como el cultivo del lúpulo. Martín recordó las ventajas de la modernización desde el punto de vista económico como medioambiental y destacó que la zona que se modernizará supone «el 25% de la producción de lúpulo». Subrayó la eficacia de la mejora del regadío como arma contra la despoblación, en un municipio «que en los años 50 rondaba los 2.000 habitantes y ahora no alcanza los 900», matizó.

 

La directora general de Desarrollo Rural de la Junta, María González, señaló que la concentración de Llamas de la Ribera acaba de concluir y afecta a más de 2.200 hectáreas. Coincidió con Martín en que la modernización de parte de esta superficie supondrá «un revulsivo» par la economía de la zona «y para el sector del lúpulo en particular».

Llamas diseña una modernización que permitirá duplicar la producción de lúpulo