lunes. 03.10.2022
Campo

Los lupuleros temen una campaña regular por las heladas de este verano

Esperan recoger al menos los 800.000 kilos del año pasado para cumplir el contrato con Hopsteiner
En la provincia hay 490 hectáreas plantadas, el 90% con nugget y el 10% con eureka y apollo. A.P.

El año meteorológicamente no ha dado tregua, primero la borrasca Filomena que dejó temperaturas de menos 30 grados en algunos pueblos de la provincia y después un verano atípico en el que los termómetros no han alcanzado más de un grado algunas noches. Algo que ha afectado al lúpulo convirtiéndose en el principal problema de la cosecha.

El presidente de Lúpulos de León, SAT, Alberto Martínez, asevera que «la mayor dificultad han sido las bajas temperaturas de los meses de junio y julio para el cultivo, no tanto por el día que rondaban los 20 grados, pero sí por las noches que helaba y esto lo que ha provocado es que el ciclo vegetativo sea inferior».

Otros problemas

El reducido tamaño de las plantas y las enfermedades criptogámicas condicionan la cosecha

A pesar de que el tiempo no haya sido de ayuda para la actual campaña, «creo que no serán unos datos peores a los obtenidos con la cosecha del 2020 dependerá del alfa pero esperamos por lo menos estar en la media de producción», afirma el presidente de lúpulos y recuerda que «la cosecha comienza entre finales de agosto y principios de septiembre por lo tanto, no lo podemos saber con exactitud hasta que no se haga la recolección. Son solo previsiones».

En 2020 se cerró la producción con 800.000 kilos en flor, un 20% por debajo del millón de kilos que produce de media la provincia.

Alberto Martínez

«El año que viene se prevé empezar los ensayos con materias activas para erradicar el hongo oídio»

Fue un descenso generalizado puesto que afectó a todas las variedades de lúpulo y pueblos leoneses. En concreto, la riqueza bajó del 11,7% a un 10,2%. El SAT no encontró una explicación para estas pérdidas.

A diferencia del año pasado que se pronosticaba una cosecha «buena», este 2021 ha cambiado la visión y se prevé una colecta «no muy buena».

El descenso térmico no ha sido del todo negativo para el lúpulo ya que el frío ha conseguido controlar el hongo oídio uno de los grandes enemigos de esta planta. Las altas temperaturas han hecho que esta variedad criptogámica enfermase de nuevo al lúpulo, sin embargo, algunas fincas han acusado la proliferación del hongo mildiu sobre todo en el mes de mayo.

Lucha contra los hongos

Martínez cuenta que «no ha habido mucha incidencia de este hongo gracias a la autorización especial del ministerio que ha permitido el ensayo con vivandu, una materia activa, para erradicar el patógeno mildiu».

Los ensayos con materias activas consisten en hacer una serie de pruebas en planta y mirarlos límites máximos de residuos además de observar la eficacia en el cultivo. Posteriormente los datos son analizados por el ministerio y decide si aprueba o no esa materia prima para el cultivo. «Esperamos empezar los ensayos con materias primas en el hongo oídio en el 2022» declara el presidente del SAT.

Hay 490 hectáreas plantadas aproximadamente donde la variedad que más ocupa es el nugget con un 90% de la superficie plantada, seguido de eureka y apollo que ocupan un 10%.

Otra problemática de esta campaña es el reducido tamaño que han presentando las plantas respecto a las anteriores cosechas lo que puede dificultar el cumplimiento del contrato con la empresa Hopsteiner.

«Los agricultores queremos conseguir la máxima cosecha posible o al menos el número de toneladas acordadas con la compañía americana porque sino se nos impondrá una penalización», recuerda Martínez.

Los lupuleros temen una campaña regular por las heladas de este verano
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