viernes 10.04.2020

Luz verde a Huevos León para invertir 1 M€ en ampliar y doblar su producción

Las actuales instalaciones comenzaron a funcionar en 2017 en Malillos de los Oteros.
Las actuales instalaciones comenzaron a funcionar en 2017 en Malillos de los Oteros.

La Consejería de Fomento y Meio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha informado favorablemente sobre el estudio de evaluación de impacto ambiental del proyecto de ampliación de la explotación avícola que la empresa Huevos León tienen en Malillos de los Oteros, municipio de Santas Martas, según informó esta semana el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl).

Tras una inversión de un millón de euros, las nuevas instalaciones tendrán una capacidad de producción de 54.732.480 huevos al año.

Las instalaciones comenzaron a funcionar en 2017. Actualmente cuenta con dos naves con capacidad para alojar a 84.000 gallinas ponedoras en jaula, así como de un centro de clasificación, envasado y expedición de huevos en una tercera construcción. El objeto del proyecto actual es evaluar la ampliación de la capacidad de producción de una explotación avícola de puesta, pasando de 84.000 a 170.400 plazas, para lo cual se construirá una tercera nave, con capacidad para 86.400 plazas, y un estercolero de 415,35 metros.

La explotación ganadera de puesta existente cuenta con dos naves de 1.385 metros cuadrados, unidas mediante un pasillo de 60 metros cuadrados

Cada una de las naves tiene capacidad para albergar 42.000 gallinas en baterías. Ambas naves comparten un estercolero de 351,36 metros cuadrados y capacidad de almacenamiento de 990,72 metros cúbicos.

En las instalaciones de la granja hay un centro de clasificado y envasado de huevos.

Las obras no suponen la construcción de nuevos accesos ni un cambio sustancial en los servicios de los que ya dispone el complejo, como abastecimiento de agua —con sondeo propio—, saneamiento, red eléctrica, telecomunicaciones y contenedores de residuos para su gestión.

El proceso de producción comienza con la recepción de las pollitas de unas 17 semanas de vida, una vez han alcanzado la madurez sexual. Estas se ubican en jaulas construidas según la normativa que regula la cría de gallinas ponedoras. Las aves tienen acceso ilimitado a comida y bebida y las jaulas están diseñadas de manera que las deyecciones son evacuadas de forma inmediata, de forma que se minimizan los olores, existe menor suciedad y aumenta el bienestar de los animales.

Medidas ambientales

El control ambiental se realiza de forma automática, lo que garantiza un correcto ambiente dentro de la explotación: la nave está dotada de ventiladores, paneles de humidificación, ventanas especiales para la entrada de aire, panel de control y sistemas de emergencia. En cuanto a la puesta, se produce en la jaula, cuya inclinación permite que el huevo pase a una cinta en la que los retira automáticamente de forma periódica. A continuación, pasa a la zona de clasificación de huevos y envasado, para su almacenamiento y posterior expedición.

Se estima que el centro de clasificación y envasado consuma anualmente 7.500 toneladas de pienso y 18.000 metros cúbicos de agua. Los mismos cálculos apuntan que serán necesarios 1.830.000 unidades por año de estuches de huevo de una docena y otros 750.000 de media docena.

Luz verde a Huevos León para invertir 1 M€ en ampliar y doblar su producción