martes 24/5/22
Los historiadores Siro Sanz y Eutimio Martino.

El Instituto Bíblico y Oriental de Cistierna celebró una nueva charla del seminario de historia que dirigen los expertos Eutimio Martino y Siro Sanz, que trataron el tema «La toponimia de los orígenes de la montaña: Las lápidas vadinienses como testimonio antiguo de la toponimia actual». Ambos historiadores manifestaron que se puede observar la huella romana en el campo, a través de la montaña, es decir, la huella de la conquista. «Esta idea nace del recurso a las fuentes históricas, así como al conocimiento del terreno y del trabajo de campo», señaló Martino.

Sanz y Martino se apartan de la idea de que solo se acepte el paso de Roma en España en ciertos lugares excepcionales y reconocidamente monumentales. Han tomado otra camino diferente, el de familiarizarse con el breve relato de la conquista para luego intentar verificarlo sobre el terreno. «El resultado es menos monumental, aunque tampoco éste queda excluido, pero sobre todo más uniforme y más abarcador de la geografía», dice Martino.

Ambos historiadores han recorrido el paisaje montañés en busca de posibles castros prerromanos, los que hubieron de sufrir el embate de las legiones. «Castros que no dejan de insinuarse por su posición airosa juntamente con su nombre de castro, corona o castiello, amén de algún posible resto de la defensa artificial», indicó Sanz, quien precisó que falta por investigar la entrada en escena del conquistador, para la que nada es más natural que pensar en los caminos.

Recordaron que la primera medida que aplicó el romano fue que los vencidos abandonaran sus altos fuertes para bajar a ocupar lo que habían sido campamentos romanos. «En caso de que nos enfrentemos a una aldea montañesa antigua se han de buscar en su inmediaciones y en el alto su posible ubicación de donde lógicamente descendieron los habitantes. «Es posible que se conserven los caminos que nacieron de la guerra», dice Martino.

Martino y Sanz reivindican el estudio de campo para investigar los castros