martes. 05.07.2022
Laguna de Negrillos

Mata a su pareja y luego se suicida después de avisar a la Guardia Civil

La investigación no descarta que la mujer pidiera al hombre que acabara con su vida.
El perro de los fallecidos pasó el día junto a la puerta de la vivienda en la que se produjo la tragecia.

Una llamada de advertencia a la Guardia Civil, dejar la puerta abierta para que los agentes no encontraran ningún impedimento para entrar en la vivienda y culminar su propósito son los últimos pasos que dio un hombre de 73 años, cuyo cadáver y el de una mujer de 57 con la que convivía fueron encontrados ayer sobre las tres de la madrugada en Laguna de Negrillos, en el número 67 de la calle Honda.

Asensio Fermín Alba Lorencio y Andrea Muñoz Borreguero aparecieron ahorcados en su domicilio, sin que el equipo médico del centro de salud de Santa María del Páramo, cuya presencia se reclamó, pudiera hacer otra cosa que certificar las defunciones. Andrea Muñoz sufría una esclerosis múltiple que la tenía impedida. La investigación trabaja con la hipótesis de que existiera acuerdo mutuo: Ante la incapacidad de ella, el hombre le habría asistido en el suicidio para quitarse la vida posteriormente. De no ser así, se trataría de un caso de violencia de género

El hecho pasó desapercibido para la mayor parte de los habitantes de la villa hasta bien entrada la mañana y fue motivo de comentarios, pero, sobre todo, de sorpresa y consternación. Pocos vieron a la Guardia Civil y a los funcionarios del juzgado cuando se procedió a levantar los cadáveres para su traslado al Instituto de Medicina Legal de León, donde se les practicó la autopsia. En la vivienda no quedaban ya al amanecer labores de investigación que realizar, según se desprende de la falta de agentes o de precintos en la puerta y ventanas de la vivienda.

De Andalucía y Asturias

Algunos vecinos de Laguna de Negrillos vieron a Asensio Fermín Alba el martes. Él procedía de Andalucía y ella, de Asturias, donde había trabajado como vendedora del cupón de la Once. En el pueblo aseguraban ayer que Andrea Muñoz tenía una hija. Ambos llevaban unos años residiendo en la localidad, pero no existía una relación fluida con los vecinos. La pareja se había encerrado en casa a medida que la esclerosis fue minando la salud de ella. En el jardín de entrada a la vivienda, como testigo mudo del encierro queda un triciclo que Alba compró a Muñoz «cuando aún no estaba tan mal, para que diera paseos. Sin embargo, no llegó a estrenarlo», manifestaba una persona que prefirió no facilitar su identidad. También refirió que una vecina atendía a la impedida hasta que falleció hace algo más de un año.

Los vecinos más próximos relatan que la casa se encontraba en buenas condiciones, pero a la situación de ella se unieron los problemas de salud de Alba, que «hará cosa de un mes y medio» necesitó ingresar en un hospital: «Se llevaron a los dos, porque ella no podía valerse». Los vecinos indicaron que antes de fijar su residencia en la villa, la pareja había residido en Valderas y Cabañeros, localidad esta última perteneciente al término municipial de Laguna de Negrillos.

El alcalde, Ángel Valencia, manifestó ayer su pesar por lo ocurrido y apuntó que Fermín Alba había visitado en ocasiones el Ayuntamiento para interesarse por las ayudas a las que podrían acceder debido a la situación de dependencia de Muñoz.

Con aspecto abatido, el perro de la pareja continuaba ayer en el jardín de entrada del domicilio de sus dueños.

Mata a su pareja y luego se suicida después de avisar a la Guardia Civil
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