miércoles. 29.06.2022

Ante la posibilidad de ataques al ganado, ha manifestado que la estrategia de gestión lo que pretende es acompañar en la adopción de medidas preventivas, de aviso, de protección de la ganadería extensiva, con vigilancia, con drones u otros elementos, o la recuperación de prácticas tradicionales como la presencia de mastines, que también tiene un coste para la ganadería.

«La consolidación de medidas preventivas necesita un tiempo y recursos que debemos aportar y un conocimiento mejor de evolución de especie», la recuperación del hábitat y el entendimiento de su comportamiento y de las distintas manadas, ha apostillado.

Para Ribera, el esfuerzo debe hacerse sobre todo desde el Ministerio, en estrecha conexión con quienes mejor conocen la especie y que trabajan en ámbitos académicos o de gestión en las autonomías.

Ha expresado que es diferente la prohibición de la caza del lobo en la orden a que no pueda intervenirse a través de agentes públicos de autoridad cuando haya una situación de tensión o se estén manteniendo ataques por algún ejemplar.

Tienen que darse todas las condiciones que exige la ley, que se hayan adoptado todas medidas y sin embargo sigan ataques, ha advertido al respecto.

Será necesario ver cómo se dota de un régimen comprable en todo el territorio y, en ultimo caso, si se producen ataques, hay una capacidad de identificación mucho más ágil con arreglo a criterios comunes, valoración de pérdidas, reacción inmediata y compensación, ha sintetizado.

Medidas preventivas y controles poblacionales como último recurso
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