martes 24/11/20
El futuro de la montaña

La Montaña Central, dispuesta a ir al Supremo contra las eólicas

La Plataforma pide ser escuchada para planificar la ubicación de los parques
González-Antón con miembros de la Plataforma por el Futuro de la Montaña Central. JESÚS F. SALVADORES
González-Antón con miembros de la Plataforma por el Futuro de la Montaña Central. JESÚS F. SALVADORES

La nueva Plataforma por el Futuro de la Montaña Central Leonesa, que se puso en marcha a finales de agosto y ya aglutina a una treintena de asociaciones, ha dado un paso más en su lucha contra los cinco proyectos de energía eólica que quieren cubrir su territorio con 56 molinos al contratar al abogado y experto en temas ambientales, Carlos González-Antón. La idea es pedir a la Junta y al Gobierno central que se planifique la implantación de las energías renovables citando a todas las partes (promotores, pedanías y asociaciones) sin que se produzcan «damnificados» y sin necesidad de acudir a los juzgados. No obstante, la Plataforma está dispuesta a llegar al Tribunal Supremo si no se la escucha, «porque hay argumentos para ello», matizó el letrado.

González-Antón señaló que el conflicto radica en el espacio donde se quieren ubicar los proyectos, porque generan un fuerte impacto. La Plataforma aboga por proyectos sostenibles, siempre que se elijan bien las zonas y «teniendo en cuenta la sensibilidad y la voluntad democrática de las entidades locales menores».

El letrado opina que «las cosas se pueden hacer de otra forma», con consenso, para lo que «los argumentos jurídicos sólo se aporten en el último momento».

Estima que hasta la fecha, en la provincia se han cometido errores que «no deben repetirse», porque «han remado en contra de su futuro y de las nuevas tendencias». Entiende también que «León no puede desperdiciar megavatios de potencia» cuando está sufriendo una crisis en la que «la energía renovable debe apoyarse», pero insiste en elegir de forma adecuada los lugares para respetar los recursos naturales, económicos y sociales de las zonas. «Hay muchos sitios en los que las eólicas se pueden implantar, pero no hay que empeñarse en ponerlos donde no se quieren y no se debe», apuntó.

En ese sentido anima a las empresas a no querer amortizar en poco tiempo sus proyectos en ubicaciones que generan daño en aras de otras zonas «con menos viento, pero que no producen perjuicios, porque si algo tiene León es terreno». Si no se produce acuerdo y se impone un lugar de forma unilateral, «será un juez quien decida que el proyecto está ubicado en un mal sitio cuando hay otras alternativas y no creo que a los accionistas de una empresa les interese invertir en planes que al final se acaben retirando, con el coste económico y de reputación que ocasiona». Cree que los empresarios quieren seguridad jurídica», algo que «pasa por elegir un sitio sin conflicto ni dudas de legalidad».

La Montaña Central, dispuesta a ir al Supremo contra las eólicas